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Investigadoras piden más medidas para la conciliación en carrera científica

 Aún así, «será difícil llegar a igualar», ha señalado María Dolores Suárez Ortega, vicerrectora de Política Científica e Investigación de la Universidad de Granada, tras reconocer los avances de los últimos años.

Suárez Ortega ha hecho estas declaraciones antes de participar en la jornada «Mujeres en la ciencia», celebrada hoy con motivo del 8 de marzo en la Estación Experimental del Zaidín del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Granada.

Las cotas de igualdad ascienden a medida que se baja en el escalafón de los departamentos universitarios, según la investigadora, que cifra en un 33% el número de mujeres sobre el total de profesores titulares en las universidades andaluzas.

Según datos de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, hay 8.300 mujeres en el cuerpo docente e investigador andaluz, lo que supone un 34% del total, pero sólo el 22% de los catedráticos andaluces son mujeres.

En la Universidad de Granada, los datos indican algo menos de un 20% de catedráticas pero un poco más del 50% de profesoras titulares, así como una cantidad similar de becarios y becarias de investigación, en la misma línea de lo que sucede en otras categorías inferiores de la carrera investigadora.

Las cifras indican una constante «evolución positiva», ha reconocido la vicerrectora, que ha destacado que desde 2001 a 2009 el número de catedráticas en la universidad ha pasado de 38 a 86, y que alrededor del 50% de cátedras y plazas de profesores titulares acreditadas en el curso 2008-09 han correspondido a mujeres.

Para no frenar esta tendencia ascendente, las mujeres investigadoras que se han dado cita hoy en Granada han pedido que las científicas jóvenes, cuyo inicio de carrera suele coincidir con la maternidad, tengan más medidas como la que obliga a suspender la contabilidad del periodo de vigencia del contrato de la profesional durante su maternidad.

Rosa María Nieto Liñán, científica en el Instituto en Formación de Nutrición Animal, ha reconocido que durante su trayectoria no ha sufrido discriminación por el hecho de ser mujer aunque sí notó diferencias cuando decidió ser madre.

Las mujeres pueden experimentar ciertos «frenos» por la falta de ayudas para la conciliación familiar y es a veces difícil asumir «cargos de responsabilidad» por el «estrés adicional» que ello supone, ha explicado Nieto Liñán.

Por su parte, Nuria Ferrol González, del departamento de Microbiología del Suelo y Sistemas Simbióticos de la estación experimental, se ha congratulado de los obstáculos que han sido vencidos durante los últimos años para que hoy sea posible que «el sistema» seleccione «a los mejores» independientemente de su sexo.

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