Gastos de la Sociedad Municipal de la Vivienda (Somuvisa) superiores a los 360.000 euros en contratar servicios externos con “evidentes y sospechosas coincidencias”. Ésta es la denuncia que hizo pública ayer el PP, quien lamentó la “ruina y el descalabro económico” en el que está sumida la entidad. Las acusaciones fueron replicadas por su presidente, José Luis Cano, que las calificó de “pura demagogia”.
El viceportavoz del grupo de la oposición, Miguel Segovia, desgranó el estado de “ruina” en el que, según él, se encuentra la sociedad municipal con pérdidas de 583.000 euros en 2007; 613.000 en 2008, y 2,1 millones en 2009.
Ante estas cifras, Segovia denunció como “poco ético” el gasto de 360.000 euros en contratar servicios externos “con evidentes y sospechosas coincidencias”. Las empresas y profesionales están ubicados en Granada y tienen, según la denuncia del PP, vinculación entre ellos. “Casualmente tienen idénticos domicilios sociales”, advirtió Segovia, quien incidió en que no se entiende cómo PSOE e IU “están derrochando y despilfarrando el dinero público”.
Segovia se refirió, igualmente, a las “cosas raras y peregrinas” que financia Somuvisa como el gasto de “miles de euros” en salas de conciertos o en un convenio con la Fundación Empresa Universidad de Granada para la elaboración de informes para contratar empresas de maquetación, oficina de asistencia técnica o limpieza y seguridad.
La contestación
El presidente de la Sociedad Municipal de la Vivienda (Somuvisa), José Luis Cano, calificó de “cobarde y demagógica” la denuncia de los dirigentes del PP y recordó que el PP “no acompaña su rueda de prensa con una denuncia en los tribunales”.
Cano señaló que el PP no puede poner “ni un solo ejemplo” de una actuación desacertada desde su entrada en el gobierno, algo que él sí hizo ayer en relación a la etapa de los ‘populares, refiriéndose a los proyectos encargados y pagados, como el Planetario-Centro de las Tres Culturas, que no se iban a realizar o también proyectos como el de las trece viviendas de la Carretera de Córdoba que “ni tan si quiera contemplaban la realidad física del terreno y que hemos tenido que rectificar sobre la obra con las consiguientes pérdidas para Somuvisa”.