LUIS MIGUEL VALENZUELA MONTES, INVESTIGADOR DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA: “EN MIS PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN ENTIENDO LA SOSTENIBILIDAD COMO OBJETIVO, COMO META Y BUENA PRÁCTICA»
Es urbanista y profesor asociado al Área de Urbanismo y Ordenación del Territorio, que imparte clase en la titulación de Ciencias Ambientales de la Universidad de Granada. Licenciado en Geografía por esta institución granadina, ha realizado postgrados sobre Ordenación del Territorio y sobre Transportes, en Valencia y Madrid, respectivamente. Orienta sus estudios hacia la integración de los aspectos medioambientales en los campos de la ingeniería y geografía, para lo que trabaja junto a un amplio grupo interdisciplinar de investigadores.
(Pregunta.-) En su carrera investigadora se ha dedicado a la Geografía, en concreto a los campos de infraestructuras y ordenación territorial, ¿por qué se decidió a orientar su formación al mundo de la planificación?
(Respuesta.-) Porque desde el principio me atraía la Geografía, ya que era consciente de su creciente carácter aplicado y sabía que podía enfocarla a la ordenación del territorio. Al acabar la licenciatura quise vincular mi formación con el mundo de la planificación y la completé con postgrados más ricos y específicos, en concreto sobre planificación y transportes, que me pusieron en contacto con otros profesionales y otras visiones. Ambos me aportaron una formación mínima para tener una destreza y habilidad a la hora de iniciar mi carrera de investigador y de planner, disciplina o profesión que no está reconocida en España pero sí en otros países europeos.
(P.-) ¿Qué proyectos ha realizado en su trayectoria investigadora?
(R.-) En principio trabajé sobre los efectos de las infraestructuras del transporte, ésa fue la especialidad más importante a la que me dediqué hasta que hice la tesis, concretamente en el análisis de los servicios del transporte en relación con la forma y la estructura urbana. En este período hubo algún proyecto de escala territorial sobre la autovía de Andalucía y, sobre todo, trabajé el caso de las ciudades medias andaluzas. En el año 2003 inicié una nueva línea de investigación sobre redes de comunicaciones, pero no sólo de transporte, sino entendidas como ejes que articulan otras funciones del desarrollo territorial, como el espacio abierto o las zonas de valor ambiental. Se trata de una línea enfocada a analizar el contenido ambiental del territorio y que pretende integrar infraestructura y ecoestructura territorial. Esta evolución de los diferentes campos de investigación ha estado condicionada positivamente por mi docencia en las ciencias ambientales y mi implicación y apertura respecto a cuestiones eco-paisajísticas.
(P.-) Debido a ese contacto con el campo ambiental, una de las principales características de su investigación es integrar los aspectos de sostenibilidad y medio ambiente en el urbanismo y el desarrollo infraestructural.
(R.-) Sí, en mis proyectos de investigación entiendo la sostenibilidad como objetivo, como meta y buena práctica, nunca de forma maximalista o dogmática. El desarrollo territorial, de hecho, es el que tiene en cuenta los recursos del territorio, su capacidad ambiental y su identidad, y requiere de la integración de los aspectos ambientales. De hecho, las personas que trabajan conmigo son de ciencias ambientales, por la capacidad de abordar la complejidad territorial desde perspectivas interdisciplinares y por los buenos resultados que esto da a nuestra investigación.
(P.-) La ordenación territorial es una disciplina que aborda gran cantidad de cuestiones determinantes para la sociedad y su futuro, ¿cree que se le da la importancia que verdaderamente tiene en la comunidad científica y en la sociedad?
Mapa de propuesta de crecimiento sostenible para el área de Granada, del investigador del grupo Francisco Aguilera Benavente
(R.-) Por mi experiencia puedo decir que no se le presta toda la atención que merece, aunque sí está considerada en los planes de estudios de las titulaciones con las que he tenido contacto directo. En el caso de Geografía, creo que debiera intensificarse su importancia y también en la licenciatura de Ciencias Ambientales, cuyo enfoque integrador y transversal puede ser desarrollado si se potencia la planificación, que de hecho cada vez define más el perfil profesional de muchos ambientólogos. Respecto a la sociedad, quizás no se conoce lo que es la ordenación del territorio, ni su finalidad y labor, y además, tampoco se implica a la sociedad al nivel que requiere el desarrollo territorial, ya que todos los afectados, que son los ciudadanos de una región, deben ser los verdaderos protagonistas en la toma de decisiones. Nos falta cultura territorial de la planificación, aunque poco a poco avanzamos hacia ella.
(P.-) En el laboratorio en el que trabaja hay un grupo de profesionales de tres áreas diferentes, ¿considera que esa forma de trabajar interdisciplinar permite afrontar la complejidad de los procesos con más efectividad?
(R.-) Sí, en este laboratorio hay arquitectos, ingenieros y ambientólogos, lo que nos enriquece enormemente tanto a la hora de hacer nuestros trabajos más específicos como los interdisciplinares. De esta forma, la identidad propia se fortalece al servicio del diálogo transversal. Ese trabajo y participación en proyectos comunes hace que las soluciones sean mejores porque eres más consciente, por un lado, de tus límites profesionales y, por otro, de que el territorio requiere ser entendido de forma transversal.
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