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Parkinson: el paciente debe vestirse solo para ejercitarse y mejorar la coordinación

Parkinson: el paciente debe vestirse solo para ejercitarse y mejorar la coordinación

«Estas peculiaridades representan una carga importante para pacientes, cuidadores y personal sanitario», explica Neus Caelles, vicepresidenta de la Sociedad Española de Farmacéuticos Comunitarios (Sefac), en su trabajo para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados, Enfermedad de Parkinson. Guía de seguimiento farmacoterapéutico, defendido en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada.

Por todo ello, afirma, «el farmacéutico puede jugar un importante papel en el cuidado de los pacientes con Parkinson, no sólo en lo relacionado con su medicación y optimización, sino en la mejora de su calidad de vida a través de una educación sanitaria adaptada a la patología».

En relación a la alimentación, por ejemplo, «hay que tener en cuenta las alteraciones motoras y psiquiátricas del Parkinson, que producen dificultad para tragar, náuseas o estreñimiento, lo que ocasiona pérdida de apetito y aumentan la dificultad para alimentarse». En su opinión, «ante un caso de este tipo, el farmacéutico puede enseñar al cuidador a respetar los gustos del paciente y a preparar comidas con consistencia semiblanda y sin tropezones, para facilitar su ingesta, y con un alto contenido nutricional y de fibra». De esta forma,»mejorará el estado nutricional del enfermo».

Otros trucos que pueden ayudar tanto a cuidadores como a pacientes en este sentido son utilizar copas y platos irrompibles, con un diseño que permita sostenerlos firmemente, usar cubiertos que pesen poco, ya que son más fáciles de manejar, y cucharas en lugar de tenedores. Si el paciente se atraganta, «un sorbo de agua muy fría le puede ayudar a tragar mejor, ya que estimula el reflejo de la deglución».

Independencia
Como explica Caelles, «el deporte y el ejercicio son también fundamentales, así como mantener la independencia del paciente en la medida de lo posible». Funciones tan normales como vestirse suponen un esfuerzo para estos enfermos, sin embargo, Caelles aconseja «que lo hagan sin ayuda, para ejercitarse y mejorar la coordinación de sus articulaciones». Con el objetivo de facilitar esta tarea, recomienda al paciente dedicar un tiempo adecuado, disponer de la ropa en un orden correcto y a su alcance y utilizar cremalleras, cierres de velcro o botones de presión y zapatos mocasines, más cómodos de poner. Por último, indica, «el mejor momento para vestirse y desnudarse es cuando la primera dosis de tratamiento del día ha hecho su efecto».
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