– La Asociación de Familiares de Fusilados ofrece a Garzón todos los datos sobre Navarra
Catalán (UPN) destaca que la iniciativa del juez «no debería plantear ningún problema»
BEATRIZ ARNEDO . PAMPLONA Miércoles, 3 de septiembre de 2008 – 04:00 h.
La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (AFFNA 36) destacó ayer que pondrá a disposición judicial todas las solicitudes y expedientes de los que dispone sobre los fusilamientos y desapariciones que se produjeron en Navarra durante la época franquista y que fueron casi 3.400.
Así lo anunció a raíz de que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón haya abierto una investigación sobre esos desaparecidos en España. El juez ha pedido información al Gobierno central, la Conferencia Episcopal, varios ayuntamientos y a la universidad de Granada para elaborar un censo de fusilados, desaparecidos y enterrados en fosas comunes en aquella época.
La asociación navarra es una de las que está tras la iniciativa judicial que ha llevado al juez a tomar esta decisión. El coordinador de AFFNA 36, Ioseba Eceolaza, explicó que el proceso comenzó en 2006, cuando un grupo de personas presentaron de forma particular denuncias por la desaparición de sus familiares. A partir de ahí, algunas asociaciones, entre ellas, la navarra, aportaron la información que tenían sobre los desaparecidos y fusilados en las distintas comunidades españolas. «En total, casi 100.000 personas», señaló.
AFFNA 36 dio los datos que tenía sobre la identidad y el número de fusilados en Navarra. 3.380 nombres que se incorporaron a la denuncia. «Son los nombres que están escritos en el Muro de los Asesinatos, en el Parque de la Memoria de Sartaguda, los que aparecen en el informe jurídico», destacó Eceolaza.
La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra considera un hecho «positivo» la decisión del juez Baltasar Garzón porque permitirá arrojar luz sobre «uno de los aspectos más dramáticos» de la Guerra Civil y de los años de franquismo.
Pero también acogió «con cautela» la noticia. «Es uno de los asuntos más trágicos para los familiares. Hay que tratarlo con la máxima sensibilidad y cautela. Generar ilusiones cuando no tenemos la certeza de a dónde va a llevar esto, sería producir más dolor». Eceolaza recalca que hasta que los familiares no tengan los cuerpos de sus seres queridos «no podrán cerrar el duelo».
Para la asociación, son las administraciones públicas las que deberían asumir las tareas de exhumación en las fosas y no organizaciones particulares, como ocurre hasta ahora. En estos años, se han exhumado en las Bardenas Reales los cuerpos de siete navarros, vecinos de Murchante desaparecidos en 1936. En el Fuerte de San Cristóbal se exhumaron los restos de otras siete personas originarias de fuera de Navarra. La asociación cree que los cuerpos de tres vecinos de Mendavia están en el Valle de los Caídos, en Madrid.
Eceolaza afirma que en Navarra «la represión fue en los primeros momentos, cuando más arbitrariedad hubo», por lo que no hay constancia oficial de numerosos enterramientos. Considera que de los 3.400, puede haber como mínimo un millar de personas de las que se desconoce dónde están enterradas.
Es imposible calcular el número exacto de desaparecidos, señala, porque entre 1976 y 1981 se produjeron exhumaciones masivas en los pueblos que no se contabilizaron.
Declaraciones de Catalán
Por su parte, el portavoz del Gobierno navarro y secretario general de UPN, Alberto Catalán, manifestó ayer que la iniciativa de Garzón «no debería plantear ningún problema». «Todos debemos entender que los ciudadanos de este país quieran saber donde están los restos mortales de sus seres queridos». «Otra cuestión diferente», agregó, «son las iniciativas que se tomen y sobre todo si van dirigidas contra alguien».