Pocos se salvan de los baches a lo largo de una temporada
HUESCA.- Forcusa Huesca tratará hoy de no sumar su quinta derrota consecutiva. El equipo oscense atraviesa una mala racha que los aficionados no recordaban en los últimos años, pero que no debe llevar a visiones apocalípticas. Es muy lógico que la marcha de Nelson Espino y las lesiones de Ibón Embil y Marco Mira, que se unen a la de Javier Valero, hayan mermado al equipo y le hayan podido en cierto modo desorientar, pues a nadie se le escapa que han sido jugadores básicos en el esquema de las últimas temporadas, pero también hay que tener en cuenta que estas rachas son muy habituales en equipos de la categoría y que en muchos casos tienen que ver con cuestiones anímicas, por lo que mantener la serenidad y el optimismo es la mejor receta.
Si se habla de rachas negativas, quitando a un Agua Sierra de Cazorla cuyo inicio de temporada demostró que no estaba a la altura de la categoría, pero que en las últimas semanas ha ganado un par de partido, hay que citar las siete derrotas seguidas del Tres de Mayo o el pésimo rendimiento del Teucro, que ha perdido los últimos seis partidos, pese a ser uno de los candidatos al ascenso. Igual que ésta fue la atravesada por el Naranco desde la jornada novena. Los ovetenses vieron la luz en la decimoquinta después de seis derrotas. Otra racha para olvidar la sufrió el rival de hoy del Forcusa, el Costa Blanca, que después de ocupar puestos de ascenso perdió desde la jornada duodécima a la decimosexta, es decir, cinco derrotas seguidas. E igual de mala que la actual del Forcusa fue la del Universidad de Granada de la decimoséptima a la vigésima.
Todo ello, sin olvidar que el Forcusa, con todos sus efectivos disponibles pasó seis jornadas sin ganar, de la tercera a la octava, en las que sólo logró dos empates. Precisamente el segundo de ellos fue ante el Costa Blanca y ya en la siguiente jornada el equipo superó al Naranco.