La medida afecta a los estudios superiores de música, de danza, de arte dramático, de restauración y conservación, y de artes plásticas y diseño. Desde hace dos años se están impartiendo estos estudios que deberían conducir a la obtención de los correspondientes títulos de Grado. Dos promociones de estudiantes han comenzado sus carreras en todas estás ramas. La delicada situación en la que quedan requiere una inmediata actuación de Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, que sirva para reinstaurar la seguridad jurídica de los estudiantes que las cursan y de los centros que las imparten.
La Federación de Enseñanza de CCOO considera que se ha llegado a una situación gravísima como consecuencia de los retrasos y descuidos en la elaboración del marco normativo de las enseñanzas artísticas superiores. Solicita al Ministro que conceda la máxima prioridad a la resolución de este conflicto, buscando urgentemente una solución que pueda volver a situar a las enseñanzas artísticas en el Espacio Europeo de la Educación Superior, con todos los requisitos y las garantías exigidas: el desarrollo del sistema de transferencia de créditos, la estructura de los estudios ordenados en grado y postgrado, la evaluación y acreditación del sistema y, por último, el suplemento europeo al título.
Es lamentable que uno de los escasos avances conquistado por este maltrecho sector educativo quede anulado, destruyendo los esfuerzos e ilusiones invertidos por toda la comunidad académica. Una vez más, esta Federación señala la necesidad de reinstaurar un órgano administrativo de suficiente cualificación y rango (al menos de Subdirección General) para dirigir las Enseñanzas Artísticas en el Ministerio de Educación que, con los debidos medios y diligencia, pueda evitar que se vuelvan a producir situaciones tan graves como la actual.
Además de aclarar la denominación y la categoría de los títulos artísticos dentro del marco europeo de educación superior, aún está pendiente la regulación del régimen de funcionamiento de los centros de enseñanzas artísticas superiores, el estatuto de su personal docente y las estrategias para la renovación pedagógica que todas estas reformas deberían haber supuesto. Una reforma como la que se pretende, debe abordarse de manera integral.