628 MUERTOS Y MáS DE 40.000 VIVIENDAS DESTRUIDAS POR EL TERREMOTO QUE ASOLó ALHUCEMAS
Ingenieros de la UGR ayudan a cdiseñar casas resistentes a los terremotos en Marruecos
23/04/2006 – 12:52
Redacción GD
Los 628 muertos y más de 40.000 viviendas destruidas por el terremoto que asoló Alhucemas (Marruecos) el 24 de febrero de 2004 se debieron fundamentalmente a la mala construcción de los edificios, por lo que varias instituciones españolas y marroquíes formarán a marroquíes para crear casas sismorresistentes.
El primer paso fue enviar a la zona, la de mayor riesgo sísmico de Marruecos, a un grupo de especialistas en ingeniería mecánica de las Universidades de Granada y Abdelmalek Esaadi de Tánger que, con apoyo financiero de la Junta de Andalucía, investigaron las causas de los daños de los edificios de la zona afectada por el seísmo.
Así lo explicó uno de los participantes, el doctor José Ramón Arango, quien señaló que se han evaluado los índices de vulnerabilidad y de daños de las estructuras en una región donde los ciudadanos se construyen sus propias viviendas sin planos y sin seguir las mínimas normas de la buena edificación, debido a su falta de formación.
En el trabajo de campo se encontraron deficiencias y errores de bulto en la construcción que se pueden corregir con facilidad, por lo que el Centro de Iniciativas de Cooperación al Desarrollo (CICODE) de la Universidad de Granada, en colaboración con el Instituto de Tecnología Aplicada de Alhucemas y la Cámara de Comercio han organizado este curso práctico de construcción.
Se pretende acabar así con problemas como procedimientos inadecuados, uso de materiales de muy baja resistencia o construcción de columnas muy débiles frente a vigas muy fuertes, apuntó Arango.
Además, este proyecto, en el que el CICODE aporta 11.837 euros, ayudará a la recuperación de una región en la que no merece la pena reconstruir prácticamente nada por el alcance de los daños, según el profesor de la UGR.
El curso de formación práctica se acompañará con la edición de un libro en árabe y francés con las indicaciones necesarias para la correcta construcción de viviendas resistentes a los seísmos.
En la zona del Rif predominan las construcciones de adobe y mampostería de piedra y barro por la pobreza de sus habitantes y, aunque son muy vulnerables a los seísmos, según Arango, se puede mantener la tradición si se construye de forma correcta.
Por ello se recomendará que sean de una sola planta, en forma de caja, que los muros se unan entre sí con elementos que les den firmeza, que haya pocas ventanas, suelos resistentes y techos ligeros.
En la cordillera andina los indios mantienen sus casas tradicionales gracias a que se les ha enseñado a hacerlas más resistentes, dijo el ingeniero, quien apuntó que lo mismo se puede hacer en Marruecos.
En cuanto a la construcción moderna, impulsada mayoritariamente por emigrantes que invierten en ella sus ahorros, las normas aplicables son las que rigen la edificación sismorresistente vigente en Marruecos aunque poco aplicada.
Además, el estudio sobre las viviendas dañadas y sus casas por el grupo de científicos permitirá determinar el índice de vulnerabilidad de cada vivienda, un trabajo que hasta ahora sólo se ha realizado en Italia, manifestó Arango.
El grave de seísmo de Alhucemas, que alcanzó una magnitud de 6,3 en la escala de Richter, causó 628 muertos, 929 heridos y dejó a 15.320 personas sin hogar en una de las zonas más deprimidas del país.