Adiós, maestro
El autor y primer catedrático de universidad de etnia gitana, José Heredia Moya, falleció en la tarde del sábado en Granada a los 63 años después de enfrentarse a una larga enfermedad degenerativa. Con él se pierde una de las grandes figuras del teatro y la poesía en la ciudad, además de una brillante carrera profesional como profesor de Lengua y Literatura Española en la Facultad de Ciencias de la Educación.
El autor de obras tan emblemáticas en los años setenta y ochenta como el espectáculo teatral Camelamos naquerar (1976), con el que reivindicó los derechos del pueblo gitano, o el poemario Penar ocono (1974), fue incinerado ayer en el cementerio de San José. Su muerte pilló «tan de sorpresa» a toda la comunidad universitaria que la UGR apenas tuvo tiempo «más que para encargar una esquela» en prensa para hoy, según fuentes de la institución académica, que el pasado mes de septiembre le rindieron homenaje en la Facultad de Filosofía y Letras al que asistió el propio Heredia Maya, ya en un estado físico muy deteriorado, pero consciente del cariño que despertó su presencia.
José Heredia Maya nació el 2 de enero de 1947 en la localidad de Albuñuelas, el pueblo el más alto del Valle de Lecrín, al sur de Granada. Su padre, José, era tratante de género y era conocido en la comarca como el \’gitano señorito\’ mientras que su madre, Cándida, era célebre por «su bondad», según refirió siempre José Heredia Maya.
Desde muy pequeño, Heredia sobresalió en la escuela. De su época de escolar datan sus primeros poemas y escritos, testigos de una incipiente inquietud literaria que se convertiría en uno de los ejes de su vida. Consciente del talento del muchacho, el cura del pueblo y profesor del colegio insistieron a los padres para que hiciesen lo posible con el fin de que continuase su formación académica en Granada. De ese modo, pudo estudiar Bachillerato, terminar Magisterio y posteriormente licenciarse en Filología Románica por la Universidad de Granada, convirtiéndose en el primer profesor gitano de la Universidad Española.
En 1974 publicó su primer libro de poemas, Penar ocono y en 1976 se estrenó en el espacio escénico con Camelamos naquerar e incorporó el flamenco a las nuevas corrientes de la dramaturgia europea. En 1983 editó Charol y estrenó Macama jonda, la primera fusión del flamenco con la tradición musical arábigo-andalusí . En 1990 da un nuevo giro y aúna jazz, flamenco y tauromaquia en el espectáculo Sueño terral. Le seguirían los libros Experiencia y juicio (1994) o Un gitano de ley (1997). Ya en el 2000, fundó la revista de pensamiento y cultura La mirada limpia. Como recompensa a todo su esfuerzo, en 2008 recibió el premio Premio de Cultura Gitana 8 de Abril en la modalidad de Literatura, del Instituto de Cultura Gitana.
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