Inicio / Historico

Alberto Martín: «El rector debe ser una persona cercana, no sólo una institución»

– Alberto Martín: El rector debe ser una persona cercana, no sólo una institución

Como alumnas, ocupan dos tercios de los pupitres, pero si hablamos del cuerpo de catedráticos, poco más del 10 por ciento firma en femenino. Las mujeres continúan estando escasamente representadas en los puestos de responsabilidad dentro de la Universidad. Cuanto más se asciende en la escala de poder, más se reduce su presencia. Los cuatro candidatos a rector han tomado buena nota y pretenden con sus propuestas dar un vuelco a esta situación a través de políticas de igualdad.

La reforma de la ley de este año, para empezar, da un empujón en este sentido al hacer obligatoria la creación de unidades de igualdad en las universidades. Qué harán estas unidades y qué otras medidas se pondrán en marcha es algo que queda en manos de quien acabe ocupando el disputado sillón.

Entre las funciones que le asignaría a este nuevo órgano Francisco González Lodeiro se encuentran recopilar, analizar y difundir información periódica y sistemática, proponer medidas para la corrección de desigualdades a los distintos órganos gestores, asesorar para la elaboración de planes de igualdad periódicos y promover y desarrollar los estudios e investigaciones en este campo. Deben desarrollarse políticas para ver dónde están los problemas que impiden la integración total de las mujeres y hay que hacer discriminación positiva cuando sea necesario, señala el candidato, que propone para una mayor conciliación de la vida familiar y laboral adecuar el horario docente, ampliar los permisos de maternidad y similares, así como la creación de guarderías, que es uno de los puntos a los que los cuatro han hecho un sitio en sus programas.

Antonio Campos pretende, además, crear una figura de Adjunto al Defensor Universitario para la Igualdad. Porque creo que es importante tratar este tema desde fuera del ejecutivo. El equipo de gobierno está claro que está obligado a cumplir la ley, pero debe haber una figura externa que se encarge de realizar informes, estudios y evaluaciones de la situación, defiende.

Por su parte, Rafael Payá concibe la unidad de igualdad como un órgano que debe depender directamente del rector, para que no esté circunscrito a un ámbito, sino que impregne todas las políticas y actuaciones, apunta. Comos sus compañeros, habla de la creación de guarderías ligadas a la Universidad, de revisar la organización del trabajo y los horarios y de dar un impulso a los estudios de género, potenciar la línea que ya se sigue en el Instituto de Estudios de la Mujer. Se compromete, además, a crear un equipo de gobierno que sea paritario en todos los niveles.

Luis Rico, junto con la unidad de igualdad de género, crearía un observatorio de igualdad. De este modo, la primera se encargaría de marcar las estrategias, planes y decisiones, mientras el observatorio, con la participación de expertos externos, se responsabilizaría de las labores de seguimiento y prospectiva de las políticas marcadas y de la aplicación de la legislación. Para la conciliación de la vida familiar y laboral, en su programa, además de una escuela abierta infantil, apuesta por acuerdos con escuelas y por la potenciación del campus de verano.

Es estudiante del segundo ciclo de Comunicación Audiovisual, acaba de llegar a la Universidad de Granada este año y se ha encontrado con la papeleta de unas elecciones a rector. Alberto Martín tiene bastante claro en qué basará su voto: No tengo del todo decidido a quién votaré, pero será al que me parezca más carismático, porque pienso que el rector debe ser una persona cercana, no sólo una institución.

De hecho, piensa que el principal motivo por el que los estudiantes no corren precisamente hacia las urnas -la participación no llega al 13 por ciento- es que ven la figura del rector como algo muy alejado de su realidad.

La UGR tiene mucho nombre, pero hay muchos aspectos con los que los estudiantes no están contentos, como la desorganización. Debe ampliarse el número de titulaciones sólo si puede mantenerse la calidad, apunta.
Descargar