Ayala: Gracias a Granada por recuperarme tras una vida errante
miguel rodríguez
ponente. Francisco Ayala frente a una audiencia expectante a sus palabras.
Homenaje del Albaicín
G. CAPPA/M. TRILLO
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granada. Aunque Francisco Ayala se empeña, con su fino humor, en decir que vive su posteridad, cada vez está más presente en su ciudad natal. Ayer regresó a Granada para asistir a la inauguración del Congreso Internacional que analizará su vida y su obra hasta el próximo viernes en la Facultad de Arquitectura Técnica. Y lo hizo siguiendo las pautas de sus últimas visitas a la ciudad con motivo de su centenario: ironía a raudales y agradecimiento a su ciudad por haberme recuperado después de una vida errante. Asisto ilusionado y con ánimo de espectador interesado, pero no de participante, porque a mi edad se ve el mundo desde el otro lado, dijo el escritor al comienzo de su discurso tras recibir mil besos al llegar al acto a las diez de la mañana.
El congreso, El escritor en su siglo, se centró ayer en el contexto histórico en el que el autor ha desarrollado su obra. Ayala definió este tiempo, el siglo XX, como un periodo en el que ha pasado las aventuras y circunstancias más terribles. Pasados los años, concretamente cien, Ayala mostró su agradecimiento infinito a Granada y a las personas que han tenido la bondad de honrarme con sus palabras.
Además, Francisco Ayala volvió a evocar su infancia granadina, algo que ya hizo en el anterior congreso que se celebró el pasado mes de febrero, Indagación sobre Francisco Ayala. El escritor aseguró sentirse emocionado por estar alojado a dos pasos de la casa en la que nació en la calle Cristo de San Agustín cuando tenía 7 u 8 años. Por eso, más conmovido que nunca por estar aquí, Ayala resaltó que desde mi cama puedo ver el patio del colegio donde estudié, que por entonces se llamaba De las Calderonas, lo que hace que me sienta más vivo.
Y a pesar de que pidió permiso para olvidar los cargos importantes de las personas presentes, lo acompañaron en el estrado la consejera de Cultura, Rosa Torres, el rector de la Universidad de Granada, David Aguilar, el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, el comisario del Año Ayala, Luis García Montero, y el presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, José García Velasco, quien disculpó la ausencia de la ministra, Carmen Calvo, que se encuentra aún convaleciente.
Permitidme que llame amigos a todos los asistentes, porque desde la desolación que tengo, después de haber pasado el límite de los cien años, creo que es el título más vivo, importante y sincero que puedo darle a alguien, dijo Ayala para democratizar a los presentes, entre los que se encontraban además un buen número de jóvenes que asisten al congreso, que se enmarca en los Cursos de Verano del Centro Mediterráneo de la Universidad de Granada .
En pleno ecuador del centenario, el simposio arrancó con la ponencia de Pedro Cerezo, que habló de Francisco ayala y el ethos de la libertad. Le siguieron Manuel Sáenz Lorite (de la Universidad de Granada), Santos Juliá (Premio Nacional de Historia), Dieter Ingeschay (Universidad Humboldt de Berlín) y Laura Scarano (Universidad Nacional de Mar de Plata), que ofrecieron el testimonio histórico de los acontecimientos más significativos del siglo XX ligados a la figura y la vida de Ayala.
Antes, Luis García Montero dio su testimonio de gratitud hacia el escritor y dijo sentirse orgulloso de ser granadino pero a la manera de don Francisco, sin localismos. En una época de palabras falsas y huecas, la Universidad debe caracterizarse por el rigor y la verdad y por traspasar los localismos, tal y como ha hecho Ayala durante su vida, dijo el comisario del Año Ayala.
Por su parte, José Torres Hurtado, además de ser el primero en fundirse en un abrazo con Ayala al bajar del coche oficial, recordó que lo primero que hizo al iniciar su gestión al frente de la Alcaldía fue inaugurar el Corpus y viajar a Sevilla para reclamar el patronato de la misma, así como para insistir en que el congreso internacional tuviera su sede en la capital.
Finalmente, Francisco Ayala. El escritor en su siglo ha recalado en Granada gracias, entre otras instituciones, al apoyo de la Universidad de Granada, cuyo rector, David Aguilar, se congratuló por romper la maldición y homenajear y estudiar a personas de aquí, como don Francisco, que ha sido una referencia para Granada y la Universidad. dijo Aguilar para dar a continuación las gracias al centenario escritor por seguir tan joven .
Por último, la consejera de Cultura, Rosa Torres, destacó que el mayor homenaje que se le puede rendir al escritor es el que corre a cargo de aquellas personas que han abierto la Antología de Ayala para descubrir su tesoro intelectual que, según calificó, constituye el gran legado de un autor que se mantuvo ajeno a dogmatismos, a laureles y a cantos de sirenas.
Terminado el acto, Francisco Ayala se retiró a descansar. Aún le quedan por delante cuatro días de congreso, la inauguración el jueves de la exposición El escritor en su siglo y el estreno esta noche del documental de Javier Rioyo, La ilusión perseguida.