Los profesores que en la próxima Selectividad conformarán los tribunales que controlarán el buen desarrollo de las pruebas de acceso a la Universidad tienen ante sí el reto de evitar que los modernos dispositivos de almacenamiento y transmisión de información se ‘cuelen’ en las aulas. Las chuletas digitales -o lo que es lo mismo, almacenar datos en el móvil, en pequeños relojes o incluso usar ‘pinganillos’ para comunicarse con el exterior- conllevarán un suspenso en la asignatura de la fase general en la que el estudiante haya sido descubierto. Si el intento de copiar es en una de las pruebas de la parte específica, se anulará la nota de toda la fase, según se recoge en la normativa para la Selectividad, que en Andalucía comenzará el próximo día 18 y a la que se presentarán más de 6.000 alumnos en Granada.
Según explica el coordinador de Relaciones con los Centros de Secundaria de la Universidad de Granada, Ceferino Ruiz, la prohibición de llevar encima móviles -aunque estén apagados-, dispositivos electrónicos o los más clásicos apuntes o chuletas en papel se repetirá un año más. Para los más despistados, se advertirá de la obligación de dejar al tribunal todo el material antes de entrar en el aula y se volverá a recordar una vez que los estudiantes estén dentro. Pero la lucha contra las ‘ayudas’ externas va más allá e incluso se ha planteado, según Ruiz, el uso de inhibidores, una cuestión a día de hoy poco viable por cuanto que podría afectar al resto de dependencias de las sedes en las que se realizarán los exámenes. Además, también se ha debatido la posibilidad de suprimir los relojes que no sean de manecillas, ya que existen aparatos digitales que son auténticos ordenadores, con una gran capacidad de memoria en los que es posible almacenar información.
Por ahora, y hasta que se decidan nuevas medidas contra las chuletas, los profesores que vigilarán el desarrollo de las pruebas -un total de 385- aseguran que los estudiantes ahora copian menos, a pesar de que los métodos «se han sofisticado», según alega Francisco López Visiedo, docente del IES Ángel Ganivet. En su opinión, los jóvenes son ahora más conscientes de que lo importante es adquirir conocimientos y competencias, «no sólo el título». Además, indica que en los últimos años los estudiantes se enfrentan a la Selectividad con menos nervios. «Se preparan mejor, son más concienzudos», explica López Visiedo.
Alfonso Romero, responsable de la sede de la Facultad de Ciencias, coincide en que «se percibe que hay menos nervios» y que los futuros universitarios «se preparan bastante». En este sentido, destaca que la Universidad de Granada es una de las que mejor nivel presentan en el examen de Matemáticas, materia de la que Romero es tribunal.
Precisamente el Grado en Matemáticas es el objetivo de María Carranza, una de los 6.000 estudiantes que se examinan de Selectividad desde el próximo 18. Para estos últimos días previos a los exámenes se ha propuesto estudiar unas cinco horas diarias, un par por la mañana y el resto por la tarde. Asegura que hasta ahora lo de los nervios lo lleva controlado y que está «muy tranquila», aunque reconoce que no las tiene todas consigo en Lengua y comentario de texto. Además, reseña que emplea internet para preparar las pruebas, ya que en la red se pueden consultar exámenes ya corregidos.