¿Se imaginará el viandante granadino que muchas de las piedras sobre las que camina encierra un ser vivo de hace millones de años? O que la historia de los muros de los principales monumentos es mucho más tardía que los periodos en que se levantaron. El taller Pisando fósiles que se celebrará hasta el próximo 18 de noviembre con motivo de la XII Semana de la Ciencia acerca al público el origen de la vida desde la cotidaneidad.
La actividad, presentada ayer en el edificio Microscopio del Parque de las Ciencias, es iniciativa de los profesores de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada, Elvira Martín y Javier Rodríguez Tovar y esta dirigido a todos los públicos, aunque muy especialmente al escolar para que descubra los secretos que hay bajo sus pasos. «Es una mirada hacia la construcción de la ciudad», explicó el director de Comunicación de la UGR, Francisco Sánchez Montes.
El taller propone la búsqueda de fósiles en sedimentos de fondos marinos a través de siete losetas de piedra y caliza que contienen restos de organismos pertenecientes a diferentes periodos de la escala temporal geológica, desde el Jurásico hasta las eras más tempranas como el Cuaternario. Lupa en mano, el visitante podrá distinguir fósiles crinoides en calizas procedentes de Sierra Elvira o estrellaso erizos marinos del periodo Jurásico incrustados en los suelos de puntos granadinos como Puerta Real, Plaza Nueva o decorando los pórticos del Palacio de Carlos V o la Real Chancilleria.
De la era Cretácica datan( edad comprendida entre los 66 y 146 millones de años) los fósiles de moluscos cefalópodos (caracoles y pulpos) que contienen las rocas comercialmente conocidas como rojo Granada y rojo Alicante, expuestas en el taller. Se trata de excelentes fósiles guia para la datación de calizas que cubren los muros del Teatro Isabel la Católica.
Al mismo periodo pertenecen los fósiles rudistas; moluscos bivalvos que formaron arrecifes y hoy día aparecen en las rocas rojo Bilbao y negro Marquina que componen los suelos de calles céntricas como Reyes Católicos o Recogidas.
Otra de las calizas que se exponen en el taller es el amarillo fósil, una calcerenita que contiene numerosos restos de gasterópodos o bivalvos que también colman las princpales fachadas de los monumentos granadinos.
De las siete losetas presentes en el taller, la roca Travertino es la única que no contiene fósiles, aunque sí muestra los huecos de los organismos que vivieron en las proximidades marinas. De esta manera y en comparación con el conjunto de la exposición el visitante adquiere el verdadero concepto de fósil
Además de las losetas, cada expositor alberga información sobre la anatomía del organismo que contiene junto a la escala geocronológica internacional para ver su ubicación en el tiempo.
En esta iniciativa presentada por vez primera en el Parque de las Ciencias se unen disciplinas como la paleontologóa, la geología y el patrimonio histórico en una propuesta didáctica que traslada la ciencia los nieveles más terrenales.