Puleva, UGR y Agricultura se suman al proyecto de investigación internacional que permitirá la obtención de ácido Omega 3 a través del cultivo de macroalgas para acumularlo en invertebrados marino
La acuicultura y la alimentación saludable se han fusionado por primera vez en un novedoso proyecto que ha sido denominada Cardiac. La iniciativa de investigación, con un nombre que recuerda a los experimentos de las películas de James Bond, permitirá algo aún más sorprendente: el aprovechamiento médico de los erizos marinos alimentados con macroalgas ricas en Omega 3, entre otras sustancias.
Granada se subió ayer al carro de este proyecto, en el que también participan otros centros de investigación de Inglaterra, Noruega, Alemania, Federación Rusa, China y Nueva Zelanda, Israel y China.
La puerta de entrada a Cardiac se logró con la firma de un convenio que rubricaron la consejera de Agricultura de la Junta de Andalucía, Clara Aguilera; el rector de la Universidad de Granada, Francisco González Lodeiro; y el director de Puleva Biotech, Gregorio Jiménez.
Con esos nombres empieza andar un consorcio investigador que fomentará el cultivo de macroalgas para alimentar a erizos marinos, unos animales que pueden bioacumular o almacenar el ácido graso Omega 3, la vitamina E, los ácidos grasos poliinsaturados o fucanos, entre otras moléculas de interés.
En concreto, Cardiac persigue la identificación de moléculas que se pueden encontrar en organismos marinos para la elaboración de alimentos funcionales que permitan la prevención de enfermedades cardiovasculares. El tipo de alga o de animal variará en función del país participante -otros, por ejemplo, han elegido el pepino de mar como bioacumulador-.
La consejera de Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, señaló que este proyecto «puede ser la base para un mejor desarrollo de la acuicultura en Andalucía». «En la comunidad, las empresas son cada vez un referente más fuerte en la investigación y al unirlas ahora al sector acuícola, que cada vez está mejor situado, tendrán un carácter más estratégico», comentó en referencia a la participación de Puleva Biotech en el proyecto.
Su presidente, Gregorio Jiménez, explicó que su empresa tiene «muchísimo interés en todo lo que hay alrededor del Omega 3», y que el proyecto es muy importante porque se pueden encontrar «moléculas muy interesantes en las algas».
En su opinión, es necesario convencer a las grandes industrias conserveras de la importancia de los aceites marinos en el sector alimentario, así como introducir a estos erizos como delicatessen.
Como la investigación tiene la funcionalidad como primera premisa, además de la comercialización de los erizos Jiménez recuerda que las algas también se pueden presentar en el mercado como alimentos, por lo que el proyecto tiene «una trascendencia enorme» para la empresa y el sector.
En total, se invertirán unos 220.000 euros con fondos del VII Programa Marco de Investigación de la Unión Europea y trabajarán en él cuatro investigadores de la Universidad de Granada y todos los que sean necesarios de Puleva Biotech, compañía líder en alimentos con Omega 3.
El SAMS (Scottish Association for Marine Science), centro de investigación escocés con amplia y notable trayectoria investigadora en la materia, coordinará el estudio durante sus 36 meses de duración.