Expertos de la Universidad buscan un método para prevenir enfermedades como el cáncer
EFE
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granada. Expertos de la Universidad de Granada estudian la forma de reparar o contrarrestar el daño mitocondrial responsable de la muerte celular en enfermedades como la epilepsia o el cáncer, en una investigación que ha descubierto por ahora que la melatonina es capaz de prevenir ese proceso degenerativo.
La melatonina es una hormona que producen los órganos y tejidos del organismo humano y que también se encuentra en la mayoría de los animales y plantas, incluidas las algas, según los datos facilitados por la institución.
El estudio, dirigido por el profesor Darío Acuña, que pertenece al Departamento de Fisiología, parte de la premisa de que aunque hoy por hoy ninguna de esas enfermedades tiene cura, sí es posible retrasar algunas de las manifestaciones del párkinson y la epilepsia gracias a determinados fármacos que los científicos han llegado a aplicar en casos de la clínica humana.
Según el profesor Acuña, los procesos degenerativos en general y las enfermedades neurodegenerativas en particular provocan la muerte de las células debido a una reacción inflamatoria en la mitocondria.
Este proceso, que es similar en las distintas patologías, pone en marcha mecanismos que dañan la célula y provocan su muerte, de ahí que el grupo de investigación de la Universidad de Granada utilice en su trabajo modelos experimentales para estudiar esos mecanismos y buscar un tratamiento que pueda ser aplicado en la clínica.
La melatonina es una sustancia que se ingiere a diario a través de la alimentación y que al mismo tiempo produce el organismo.
Aunque hasta hace unos años se creía que sólo la glándula pineal, situada en el cerebro, era capaz de producirla, los investigadores han constatado que prácticamente todos los órganos y tejidos del organismo humano producen melatonina en cantidades elevadas, y que ésta es utilizada por las células para mecanismos de protección local.
Este hecho llevó a catalogar a la melatonina como un antioxidante, al ser capaz de eliminar radicales libres (moléculas que se producen como consecuencia de la reacción del oxígeno o del nitrógeno con otras sustancias), y aumentar la capacidad de los sistemas de defensa antioxidantes del organismo.
Según el profesor Darío Acuña, la melatonina tiene un mecanismo de acción común en enfermedades degenerativas como el párkinson, la epilepsia o el cáncer que consiste en frenar la producción de óxido nítrico y los procesos de excitotoxicidad, entre otras acciones.
Por ello, aunque no cura la enfermedad, la melatonina previene la muerte celular y retrasa su sintomatología, según el responsable del estudio.
Con esta conclusión, el reto de este grupo de investigación de la Universidad de Granada es analizar ahora si existen otras moléculas capaces de conseguir efectos aún mejores en el organismo, para lo que colaboran también con integrantes del departamento de Química Orgánica de la Facultad de Farmacia.