La cosmética, un \’milagro\’ con truco
Los dermatólogos no se creen las promesas de la mayoría de las cremas faciales del mercado, que prometen efectos como el antienvejecimiento con sustancias que, por ejemplo, sólo tienen propiedades hidratantes
La cara es el espejo del alma. Por eso, mantener bonito el rostro es una preocupación diaria de millones de mujeres y desde hace unos años también de los hombres. Ese interés es bien sabido por las casas de cosmética, que inundan con campañas de publicidad la capacidad de compra de los interesados por frenar el envejecimiento, mostrar una piel de veinteañeras a los cuarenta o frenar el acné. Un marketing que preocupa a los dermatólogos, que no se creen sus promesas.
En estas fechas las campañas se intensifican y bajo lujosos envases se pueden comprar cremas que hacen todo tipo de \’milagros\’. Efectos lifting, rellenadores de arrugas, efecto colágeno, son algunas de las promesas vendidas por las compañías con mensajes en los que el efecto del lenguaje científico y las imágenes tratadas con photoshop hacen el resto.
«La mayoría de los principios que se publicitan no son capaces de atravesar la epidermis», sentencia la profesora de Dermatología de la Universidad de Granada y vocal de la junta directiva de la Asociación Española de Dermatología y Venereología, María Teresa Gutiérrez.
La piel tiene dos capas, la epidermis, más superficial, y la dermis. En el envejecimiento, la epidermis se hace más fina y en la dermis disminuyen las fibras de colágeno y elastina, por lo que la piel se vuelve más fina y menos elástica.
«Para tratar la piel lo fundamental es la hidratación y la mayoría de las cremas que se venden no son capaces de llegar. Las promesas de antiarrugas o eliminar líneas de expresión no son ciertas porque esos principios hidratan la epidermis y mejoran el aspecto pero no rejuvenecen, no llegan a la capa interna», asegura la experta. Así, los primeros días parece que hacen efecto pero sólo están hidratando. No van a más. Por eso, Gutiérrez asegura que no hace falta adquirir la crema más cara del mercado con las mejores promesas porque no hacen más que otras hidratantes. «Los que venden más caro es porque tienen que amortizar el gasto en publicidad», añade.
La dermatóloga asegura que basta con obtener una crema con una buena base y adecuada al tipo de piel y da una serie de recomendaciones para elegirla.
«Hay que ver dos componentes esenciales. La fase externa que ayuda a sustituir la falta de hidratación de la piel, para lo que hay que fijarse que contenga vaselina, lonalina o urea y una segunda fase con los principios activos, que son los que rejuvenecen». En la actualidad sólo hay dos principios activos que funcionen: «el ácido retinoico y los hidroxiácidos». El ácido retinoico sólo lo pueden utilizar los dermatólogos. «Exfolia la epidermis y es capaz de llegar a la dermis y formar nuevo colágeno y elastina, por lo que es la mejor arma contra el envejecimiento, aunque sólo lo pueden usar dermatólogos porque puede irritar la piel y hay que tener cuidado, por ejemplo en el embarazo», informa.
El segundo principio que funciona son los hidroxiácidos, similares al ácido retinoico en efectos pero mucho menos intenso. Estos sí se encuentran en cremas que se venden en el mercado.
También hay que tener cuidado con el sol. «Las cremas de día deben llevar un factor de protección y antioxidantes como la vitamina C que retrasan el envejecimiento para prevenir». Así, lo mejor es usar cremas hidratantes con hidroxiácidos para la noche y protector solar y vitamina C para el día.
Los jóvenes también tienen que tener cuidado. «La piel joven puede tener tendencia a acné o no. Si no se tiene basta con una hidratación suave con protección solar para prevenir el envejecimiento y si suelen aparecer granos hay que utilizar cremas libres de grasa, hacer una exfoliación una o dos veces a la semana y utilizar maquillajes también sin grasa. Si el acné ya es más fuerte hay que ir al especialista».
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