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La edad de los huesos

– La edad de los huesos

Es evidente que los huesos de una persona de 60 años y de un niño de 6 no tienen nada que ver. La cosa cambia cuando se trata de diferenciar entre un adolescente de 17 y un mayor de edad de 18, una diferencia simbólica que tiene, sin embargo, su correspondencia en la anatomía humana. Un trabajo del Departamento de Antropología de la Universidad de Granada determina a través de la radiografía del tórax y de los dientes la edad de sujetos vivos y esa mínima distancia en edades tan parecidas: la soldadura o fusión entre los huesos es la clave del estudio. El trabajo pretende dar respuesta a cómo es el ritmo de maduración ósea con la edad desde el punto de vista radiológico.

Las conclusiones de dicha investigación pueden ser muy valiosas en el diagnóstico de edad de menores indocumentados dependiendo de si se tratan realmente de menores o mayores de edad. También se podrá aplicar en la práctica de la medicina legal o en investigaciones arqueológicas, puesto que es un método más fiable para datar la edad de los sujetos.

El trabajo, realizado por el doctor Pedro Manuel Garamendi, y dirigido por los profesores Miguel Botella e Inmaculada Alemán, perfecciona las técnicas que hasta ahora se utilizaban. Permiten, indica Botella, una precisión mayor, puesto que se tienen en cuenta diversas variantes en contraposición con lo que se venía haciendo: el estudio de la muñeca o de los dientes no era suficiente.

Mediante análisis radiográficos se obtienen fotografías del proceso de maduración ósea. A diferente soldadura, hay un dibujo o patrón diferente que se correspondería con una escala de edad concreta. Garamendi lo aplicó en la radiografía dental, a través del hueso hiodes (del cuello); en la radiografía del tórax, con el hueso proximal; en el proceso progresivo de la costilla; y con el parámetro degenerativo articular de la clavícula. Todas esas variantes llevan hasta una hipótesis bastante firme de diagnóstico de edad.

La importancia de las conclusiones son fundamentales -subraya Botella- a la hora de calificar un delito o a la hora de expulsar a los inmigrantes teniendo como edad clave los 18 años.

Según explica Garamendi, para la realización de este trabajo, se ha llevado a cabo un exhaustivo análisis de 342 radiografías digitales de tórax y de 743 dentales, mediante el programa informático denominado Image J, que permite realizar estudios en radiografías digitales.

El tema de estudio lo inició en Bilbao en el año 1999, especializándose en el diagnóstico de edad en menores indocumentados, los ritmos de maduración en radiografía de mano y dientes sobre población marroquí inmigrante utilizando los registros de nacimiento en Marruecos. Tras ese estudio nos planteamos ir más allá, afirma el doctor.

Después de trabajar con AGFAD (grupo de estudio alemán sobre diagnóstico de edad), centrándose en el estudio de la fusión de la epífisis proximal de la clavícula para el diagnóstico de edad en el límite de los 21 años o el uso de la fusión del asta mayor del hioides como indicador de edad superior a 30, Garamendi decidió centrarse en la radiografía del tórax para confirmar la fiabilidad de un método, el alemán, que no estaba tan claro.

Basándose en diferentes estadios y siendo el 5 el de mayor fusión, explica el investigador que los alemanes proponían que dicho estadio se correspondía con la edad de 21 años en el caso de la clavícula. Nosotros descubrimos que cuando está fusionado del todo la edad es de los 19 para arriba. Muchas veces con una radiografía del carpo o dental no puedes establecer con suficiente fiabilidad la edad de una persona mayor o menor de 18 años, pero si aplicas esta prueba y te da 5 tiene más de 19 años seguro.

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