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La gestión de los ‘anti Bolonia’ desata una crisis con el Rectorado

– La gestión de los anti Bolonia desata una crisis con el Rectorado.

El decano de Ciencias del Trabajo está molesto con el equipo rector de la UGR por llegar a un acuerdo con los estudiantes encerrados en su centro sin contar con él.

Aislado en su propia casa. Así era como se encontraba ayer el decano de la Facultad de Ciencias del Trabajo, Antonio Delgado, después de que el equipo rector pactara el lunes, sin contar con él, la cesión a los anti Bolonia del aula donde han permanecido encerrados 21 días. Las recomendaciones de los técnicos sanitarios de desalojar la clase para fumigar ante la posible presencia de pulgas y garrapatas no parecía tener ayer efecto alguno en el centro universitario.

No sé nada del asunto, decía Antonio Delgado visiblemente molesto ante tanta incertidumbre. La vicerrectora mantuvo una reunión con los encerrados a la cual no me invitó y tampoco se me informó -continuó el decano- así que no sé qué es lo que ha negociado la Universidad con ellos.

Según informaron estudiantes de la plataforma, la vicerrectora llegó a un acuerdo con los jóvenes por el que se les permitía seguir utilizando el aula 3 de Ciencias del Trabajo durante el día para realizar sus reivindicaciones contra el Espacio Europeo de Educación Superior, a cambio de acabar con el encierro. Por eso ayer, el día que estaba previsto que los jóvenes abandonasen la clase para proceder a su limpieza y desinfección, algunos miembros de la plataforma anti Bolonia continuaban dentro del aula con todos sus enseres.

Las bedeles de la Facultad explicaron que nadie había podido entrar a limpiar porque tienen secuestrada el aula. Ellas son las encargadas de abrir y cerrar la sala cada vez que la necesitan y en más de una ocasión han protagonizado enfrentamientos con los estudiantes a los que instan a marcharse. La desinformación entre los trabajadores del centro universitario de lo pactado entre el equipo rector de la UGR y los estudiantes era patente ayer.

El decano Antonio Delgado demanda a la Universidad la contratación de una empresa especializada para que desinsecte el aula cuanto antes, pero los estudiantes aseguran que sólo se han comprometido a levantar el encierro y mantener limpio el lugar durante el día y ni una palabra de que lo desalojemos.

Si esto era un pulso entre los estudiantes de la plataforma anti Bolonia y la dirección de la UGR se puede decir que el primer asalto ha sido favorable para los jóvenes universitarios.

El Rectorado, por su parte, insiste en que los estudiantes abandonaron su encierro por decisión propia tras mantener una asamblea en la madrugada del martes. Reconoce haber llegado a un acuerdo, pero con todo el movimiento estudiantil, no sólo con los miembros de la plataforma anti Bolonia. Este tipo de aulas deberán pasar por la dirección de cada centro, explica la UGR.

Al decano de Trabajo, Antonio Delgado, le urge que el Rectorado tome cartas en el asunto de la desinfección del aula objeto del encierro porque el lunes próximo comienzan los exámenes y su centro tiene serios problemas de espacio.

Yo sólo sé que el día 9 empiezan los exámenes y esto tiene que estar zanjado para entonces -dice Delgado-, si no tendré que suspender las pruebas.

El encierro motivó la presencia de diferentes insectos, así como suciedad en el aula ocupada y en los aseos. Además ha afectado a la docencia y ha creado una situación insostenible en la Facultad, según palabras del decano, que todavía está muy lejos de solucionarse. Los estudiantes se quejan de que Delgado no los reconoce como interlocutores y el decano alega que no tienen una voz unitaria en este asunto.

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