Derrota del Universidad de Granada en su estreno liguero ante el CAU Valencia · Los arlequinados acarician el punto bonus pero sucumben por el mayor oficio de los levantinos y la mayor concesión de penales
Ya fuera por bisoñez, por los nervios del debut, o porque el CAU Valencia se las sabe todas, el Universidad de Granada de rugby cayó en el primer partido de la temporada ante el conjunto levantino por 17-25.
Rodaje es la palabra que puede definir mejor el partido. El CAU Valencia no es que llegara a Fuentenueva sobrado de preparación, pero su bloque lleva muchos años jugando junto. Un oficio que se le atragantó al equipo de Manolo Conde. La otra clave fueron los tiempos del juego. Los valencianos tuvieron más posesión y estuvieron más tiempo atacando. Eso no se tradujo en ensayos, pero sí en puntos en contra. El Universidad concedió demasiados golpes de castigo, y eso sí hizo daño. Casanova, zaguero valenciano, los pasaba todos recordando a Iñaki, pateador del Sant Cugat que tanto hizo sufrir en la eliminatoria de ascenso.
El CAU lo tenía clarísimo: jugar rápido y llegar con efectivos suficientes a los rucks, y si el Universidad los paraba con un golpe, pedían palos para sumar. Así, el partido se puso 0-9 en apenas 19′. Los valencianos sabían forzar los penales, el ‘Uni’ caía por exceso de celo, y el árbitro les concedía todos.
El choque se animó con el primer ensayo de la temporada, que tuvo el honor de ser firmado por Valentín al correr como un poseso por un balón que había pateado adelante Damián Jurado (7-9, 25′). El ‘Uni’ estaba metido en el partido pero jugaba lejos de la zona de marca rival. Otro golpe pasado por Casanova antes del descanso, y con los arlequinados con uno menos por la expulsión injusta de Diego, establecía el 7-12.
Conde aleccionó a los suyos en el intervalo. Había que tener más posesión y atacar más para contrarrestar a un CAU que no se arriesgaba a ir a por ensayos. Así, con un arranque fulgurante, Roberto Sojo, de drop acortaba distancia apenas pasados tres minutos de la reanudación.
Pero el CAU tiró de experiencia y a base de presionar evitó que el Universidad de Granada jugase de forma limpia los balones. Los levantinos lo hicieron de lujo porque la tres cuartos local era netamente superior. Un nuevo golpe y un drop de Casanova estiraban otra vez la distancia de los rojinegros cuando Damián Jurado estaba inactivo por un sin bin. Sentenciaron la contienda con una marca de Sento, pasada por su zaguero, a diez minutos para el final.
Sin tiempo para reaccionar pero mostrando su garra, Migue García establecía el 17-25 final al culminar una larga jugada de pick and go. Requena, que falló dos golpes de castigo, sí pasó las dos transformaciones (77′).
Lo peor de la derrota es que el equipo no suma punto bonus al perder de ocho y no de siete. Lo mejor, que pese a estar en rodaje, el equipo da síntomas de que va a crecer con el paso de las semanas. Gran defensa, férreos en los placajes, sólo faltó salir mejor desde atrás y jugar.