La Sierra afronta la fase decisiva para recuperar la superficie quemada
La Consejería de Medio Ambiente ya ha aprobado el plan de restauración de la superficie afectada por el incendio que en 2005 arrasó 2.600 hectáreas de los parques Natural y Nacional de Sierra Nevada, por lo que las primeras actuaciones del proyecto se pondrán en marcha a lo largo de este mes de diciembre.
El plan, que incluirá la introducción de varias especies con las que se pretende diseñar un monte más heterogéneo y diverso, contará para este año con una asignación de 200.000 euros de los cinco millones en los que está presupuestado.
El parque ya trabaja en la puesta en marcha del proyecto y en el replanteo de las primeras actuaciones, que empezarán en diciembre una vez aprobado hace unos días el plan, según explicó el director del Espacio Natural de Sierra Nevada, Javier Sánchez.
La ejecución del proyecto, en tres anualidades, será posible después de que concluyeran el año pasado las obras de emergencia previas a la restauración, que incluyeron la recuperación de caminos y otros trabajos tendentes a prevenir los procesos de degradación.
El plan abarcará el conjunto de la superficie afectada, de la que más del 60% se corresponde con monte público y el resto con fincas privadas, y afectará en concreto a los términos municipales de Nigüelas, Lecrín y Lanjarón, según concretó Sánchez.
En función de los distintos estratos de la zona afectada se introducirán unas u otras especies vegetales, entre las que figuran sauces, robles, encinas, pinos carrasco y matorrales.
El hecho de que haya sido éste un buen año desde el punto de vista de las precipitaciones contribuirá al desarrollo de las actuaciones, según aseguró Sánchez, para quien el plan «es mucho más que un proyecto de restauración».
El proyecto forma parte del Observatorio del Cambio Global de Sierra Nevada, que tiene entre sus objetivos ensayar prácticas de gestión que incidan en la adaptación de los sistemas naturales al actual escenario de cambio global.
Se trata del primer proyecto relacionado con la restauración de cambios naturales en esa línea y en él han intervenido científicos de la Universidad de Granada y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
El proyecto está además abierto a la participación de la población local: pastores y ganadores que tendrán «desde el primer momento una implicación directa en el diseño de este nuevo concepto de monte».
El plan incluirá técnicas novedosas y proyectos de investigación de excelencia que orientarán en el futuro el desarrollo de otros que puedan acometerse en el resto de Andalucía o España.
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