El gerente reconoce «dificultades» económicas y que la Junta adeuda una parte de la financiación pero asegura que las carencias se suplen con sus recursos propios
Lo advirtió el rector de la Universidad de Huelva cuando se presentó el año universitario y su homólogo en Cádiz ha ido más allá asegurando que su Universidad «sólo tiene dinero para pagar nóminas y nada más». Está claro que no se vive una situación de bonanza en ninguna de las universidades andaluzas aunque lo cierto es que, afortunadamente, en la Universidad de Granada el panorama no es tan negro.
Por ahora, según el gerente de la institución, Andrés Navarro, las nóminas a los empleados y el pago a proveedores está garantizado. Con dificultades, pero garantizado.
Las estrecheces económicas por la que atraviesan todas las administraciones están afectando directamente a la cadena universitaria que, en gran parte, se nutren de la financiación regional para su subsistencia. Los retrasos se mantienen y los responsables de la instituciones dan la voz de alarma.
Navarro asegura que en esta época su objetivo es priorizar y organizar los recursos de la manera más eficiente. «No vamos a dejar que ningún proveedor cierre su negocio porque la UGR no le pague o que un alumno no reciba su formación adecuada».
Ahora bien, la UGR se ha visto en la necesidad de tirar de recursos propios para que sus cuentas no queden al descubierto. Navarro explica que la financiación universitaria tiene dos vías, la externa que llega de la Junta y del Ministerio y la interna que se genera con recursos propios a consecuencia, por ejemplo, de la transferencia de investigación o de los precios públicos de los nuevos estudiantes, entre otras cosas. «La diferencia de financiación, la cubrimos con los recursos propios que generamos vía docencia e investigación, másteres, enseñanza reglada y esos recursos los reinvertimos y con eso pagamos las nóminas», explica el gerente.
Aún así este tipo de gestiones propias llevan implícitas un análisis exhaustivo y si no se cubren gastos, los cursos no se hacen a no ser que sean acciones extraordinarias con rentabilidad social.
Aún así y sin querer generar preocupación, el gerente reconoce que la Junta de Andalucía desde hace unos meses manda el dinero que puede con el que «pagamos las nóminas y atendemos los compromisos de pago como podemos». Y mantiene que respecto al 2011, la administración andaluza debe una parte importante del montante referente a la operación operativa estructural; a pesar de todo, tienen previsión cerrar las cuentas de 2011 con el menor déficit posible.