Los lectores de la edad de la experiencia se acercan a Ayala
Bea Sierra
Presentación. Entre los mayores de los centros de día se repartirá una tirada de 2.500 ejemplares.
LAS VUELTAS DEL MUNDO FRANCISCO AYALA EDICIÓN Y COMENTARIO DE ANTONIO CHICHARRO GRANADA, 2006 93 PÁGINAS
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Yo he barajado a lo largo de mi vida, tan prolongada ya hasta un extremo casi abusivo, circunstancias de los signos más diversos. Han sido para mí vueltas del mundo: unas vueltas mareantes que, sin embargo, por fortuna no me han hecho –supongo, espero– perder la cabeza. Con estas palabras se dirige Francisco Ayala a los lectores en la obra Las vueltas del mundo, un libro de relatos editado por la Junta de Andalucía a través de la Delegacion de Igualdad y Bienestar Social.
La peculiaridad del volumen es que está destinado a un público que, como dice el escritor, se va aproximando ya a a la edad de la experiencia, del desengaño y de la superación.
Por este motivo la obra, que se distribuirá de forma gratuita entre los socios de los centro de día de la la provincia de Granada, tiene unas características especiales, como una tipografía algo más grande de lo habitual, para que resulte más fácil fijar la vista, como explicó ayer Elvira Ramón, delegada de Igualdad, durante el acto de presentación del libro
Además de este rasgo formal, el responsable de la edición y de los comentarios críticos del volumen, Antonio Chicharro, catedrático de Teoría de la Literatura de la Universidad de Granada, ha seleccionado tres relatos representativos tres periodos narrativos de obra de Ayala: San Juan de Dios, Glorioso triunfo del príncipe Arjuna y Dulces recuerdos.
El propio autor señala en la nota a los lectores que estas tres narraciones que ahora se publican juntas son otros tantos hitos en las vueltas de mi camino literario.
Tras los relatos, el libro incluye un comentario crítico que guiará a los lectores por las páginas de los relatos pero que, como explica el editor, se ha situado a modo de epílogo para permitir un acceso directo a las narraciones ayalianas. Los textos críticos debían ir al final para no estorbar la lectura. Lo importante es leer, saborear la obra de este autor y luego, si es necesario, acudir al comentario.
En el epílogo, Antonio Chicharro incluye Una aproximación a la vida y obra de Francisco Ayala y una explicación Sobre el sentido narrativo de su obra. Luego analiza los tres relatos del volumen.
El primero, San Juan de Dios, fue publicado en el seno de Los usurpadores en 1949. El editor explica que ha seleccionado este relato porque es muy del gusto de su autor, quien señala el tono subjetivo de su comienzo, el ambiente que evoca [y] los acentos nostálgicos de su secuencia narrativa.
El segundo, Glorioso triunfo del príncipe Arjuna, se presentó en 1980 en la revista Nueva Estafeta y ha sido calificado como una fábula moral. El tercero, Dulces recuerdos, que apareció publicado en El País en 1987, es definido por Chicharro como una pieza narrativa de ficción en la que late una profunda meditación sobre el tiempo y la temporalidad.
El libro cumple su función social cuando convierte la página impresa en un espejo en el que se miran los lectores, comenta Rafael Juárez, director de la Fundación Francisco Ayala y responsable de la coordinación editorial de la obra, para quien ahora comienza un nuevo tramo de la vida del libro que es responsabilidad de quienes lo leen, lo comentan y lo convierten en parte de su vida. El director de la Fundación apunta que para el escritor granadino la escritura no sólo nos ayuda a recordar sino que también provoca el recuerdo.
En referencia a la importancia de que la página sea una superficie que refleje la imagen del lector, Chicharro comenta que no hay mejor espejo humano ni literario en el que mirarse que Ayala. Para el catedrático, la edición de este volumen es una oportunidad extraordinaria para acercarse a los textos del escritor, caracterizados por poseer un español de una gran intensidad. Son pura palabra porque poseen una extraordinaria riqueza léxica. Lo importante en Ayala no es tanto lo que cuenta sino cómo lo cuenta .