¿Qué opinan los jóvenes de las enseñanzas que recibieron en la Universidad de Granada durante la carrera y que llevan ya dos años inmersos en el mercado laboral? Según el Estudio de Egresados que ha realizado la UGR, la mayoría cree que hace falta mejorar «la preparación para el mercado laboral», que se deben ofertar más «trabajos en prácticas», hacer la «enseñanza más práctica» y mejorar el «asesoramiento».
El Rectorado de la UGR asegura que ha tomado nota de la investigación que ha realizado la Fundación General con los egresados de 2006, el tercer análisis en profundidad que se realiza sobre la opinión y situación de los titulados. De hecho, el rector Francisco González Lodeiro, dijo ayer durante su presentación que estos datos obligan a un cambio en la forma de enseñar, máxime en el contexto de crisis que se está viviendo. «Se quejan de que damos demasiada teoría, pocas prácticas, que faltan métodos más creativos para el estudiante y que necesitan más herramientas para trabajar que las que ahora proporcionamos», advierte el rector.
En casi 600 páginas se realiza todo tipo evaluaciones, muchas positivas también. Lo más valorado por los egresados es la formación teórica, el equipamiento y los fondos bibliográficos, el desarrollo de capacidades de trabajo en equipo, de análisis y de síntesis, de planificación y de resolución de problemas, entre otros.
Hasta ahora no se sabía qué ocurría con los diplomados y titulados en la Universidad de Granada, si los estudios realizados eran un buen punto de partida para su inserción laboral o si tenían más o menos facilidades para encontrar trabajo. Pero ahora no hay excusas para no enmendarse.
Ahora se sabe, por ejemplo, que sólo la mitad de los titulados en 2006 pudieron hacer prácticas, la mitad coordinadas con la UGR y que sólo el 42% realizaron algún tipo de actividad laboral remunerada durante los estudios. El lado positivo es que la satisfacción con las prácticas era alta (3,63 sobre 5), y el negativo es que hay una gran diferencia por áreas científicas pues los de Ciencias Sociales y Jurídicas llegan al 66,8% mientras que los de Humanidades no alcanzan el 11,8%. «Y sólo uno de cada cuatro estudiantes de Ciencias de la Salud que realizó un trabajo fue remunerado», se apunta.
Aunque «la iniciativa emprendedora está por igual mal valorada en todas las áreas científicas».
El director del estudio, el catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados, Teodoro Luque, informó que han puesto en marcha en la red (www.marketing.ugr.es/encuesta) una aplicación informática con toda la investigación para que sea consultada no sólo por los centros, departamentos e incluso profesionales que trabajan en la comunidad universitaria, que «deben saber qué está pasando con los egresados», sino por las familias en general y los institutos en particular.
En la investigación se advierte de la evasión de cerebros que registra Granada. «Las provincias españolas donde más egresados exporta la UGR son Málaga, Madrid, Almería, Sevilla y Murcia», añade el estudio a modo de conclusión. El 41% del total de egresados encontró empleo antes de finalizar sus estudios; el 63% lo hizo en tres meses; el 71% en seis meses; y sólo un 12% tuvo que esperar más de un año.
González Lodeiro reparó en que el concepto de universidad ha cambiado mucho a lo largo de la historia. «Antes la universidad sólo se concebía para formar a funcionarios, lo único que se buscaba era un título porque la mayoría ingresaban en la función pública o en enseñanzas muy profesionales», apunta el rector. «Pero ahora no es así, los estudiantes que formamos deben enfrentarse después al mundo laboral y, por tanto, tenemos una responsabilidad en ese seguimiento», continuó.
«La Universidad necesita rediseñar su estrategia ante la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior para reducir el bache que hay entre la formación que reciben nuestros alumnos y los procesos de inserción laboral», apuntó Antonio López, comisionado de la Fundación.