– Nostálgico mundo pintado de color.
Dibujar y dar color a la lluvia, a la tristeza o a la soledad puede llegar a ser un reto tan inabarcable como atreverse a pintar la poesía de Elena Martín Vivaldi. Sus versos siguen desprendiendo ráfagas de un brillante color amarillo y destellos de los ocres que acompañan al otoño, aunque captar la magnitud de sus palabras para llevarlas al óleo es el sentimiento que une ahora las obras de su sobrina, Marite Martín-Vivaldi, y de los artistas granadinos Juan Carlos Ramos y Ricardo García, que muestran conjuntamente sus últimas creaciones en el Centro Damián Bayón de Santa Fe.
La poesía de Elena es fuente de inspiración para artistas de todas las disciplinas y las exposiciones que estamos pudiendo ver durante todo este año son de una enorme calidad, valora el comisario del Centenario, el poeta Antonio Carvajal.
Bajo el título Para Elena Martín Vivaldi, la exposición muestra al público por primera vez las acuarelas originales que Marite Martín-Vivaldi realizó para ilustrar el libro Unos labios dicen, la antología editada por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía en colaboración con la Universidad de Granada para conmemorar el centenario del nacimiento de la poeta y acercar su figura a los más jóvenes. Árboles, flores o pájaros que evocan la tristeza, el llanto, la dicha, la sonrisa, el amor, los nombres, el olvido, el vacío o las ausencias de algunos de los poemas que marcaron las líneas de la trayectoria creativa de Elena.
El artista granadino Juan Carlos Ramos toma como punto de partida de su obra el color de la poesía de Martín-Vivaldi y muestra una selección de las obras que ya se pudieron ver en la exposición Tiempo a la orilla en el Centro de Estudios Lorquianos. Cercanas a la abstracción, sus obras inciden en un mundo de sensaciones y se impregnan de todo el sentimiento trágico que encierran las palabras de Elena para dejarlas que tomen identidad propia con colores grises y ceniza que ahondan en el propio lenguaje trágico de su poesía.
Ricardo García, por su parte, se acerca a Martín Vivaldi desde las formas abstractas y los colores que surgen espontáneamente de la lectura de sus poemas. El artista granadino -que exhibió la totalidad de sus obras hace unos meses dentro de la exposición Como lluvia que pudo verse en la casa Federico García Lorca de Fuente Vaqueros- sí prefiere recurrir a la belleza plástica del amarillo que tanto sugirió a Elena y convertir sus obras en muestras que parten de una base geométrica y que adaptan sus formas a la propuestas de colores que desprenden los versos de la poeta. Todo un mundo de trazos, de brillos, de luces, de texturas y de sensaciones al que tres artistas dan vida ahora Para Elena Martín Vivaldi.