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Se busca compañero limpio, ordenado y no fumador

Acaban los exámenes de julio y la ciudad se vacía de estudiantes a la vez que se llena de carteles que anuncian la búsqueda de compañeros para el próximo curso o de caseros que solicitan inquilinos para sus piso deshabitados. Ni internet, ni la ordenanza del Ayuntamiento que prohibe que se peguen carteles en la calle ha acabado con esta ‘tradición’ que llena las paredes y vallas de la ciudad a comienzo y final de cada curso.

Granada es la ciudad andaluza más solicitada por los estudiantes de las distintas provincias y, posiblemente, la que cuente con mayor oferta de viviendas. Además de carteles y páginas de internet especializadas en la búsqueda de pisos y compañeros, los estudiantes cuentan con un servicio propio de la Universidad de Granada que facilita la búsqueda de alojamiento para cada curso universitario. El Vicerrectorado de Estudiantes, a través de la Oficina de Gestión de Alojamientos ubicada en el campus de Fuentenueva, pone en contacto a los estudiantes y los dueños de pisos para agilizar este trámite.

Pero aún así las calles, farolas, cabinas telefónicas y pasillos de las distintas facultades se llenan de carteles de estudiantes que buscan urgentemente compañeros para el mes de septiembre y de caseros que no quieren que sus pisos queden vacíos en la actual situación de crisis económica. Los anuncios se encuentran ubicados en las principales zonas universitarias. Los comedores universitarios, la Facultad de Ciencias, la de Derecho o la plaza Einstein son los principales puntos que se encuentran decorados con estos anuncios. Los estudiantes saben que cada vez hay una mayor oferta y por eso intentan que su anuncio destaque sobre los demás. De este modo cada vez son más los carteles que muestran fotos del piso, un mapa para situarlo y dibujos llamativos o que se encuentran impresos en folios de colores para producir un mayor impacto visual.

Los jóvenes prefieren que sus futuros compañeros no sean fumadores, también reclaman que sean ordenados, respetuosos y limpios, para que la convivencia sea mejor. Así lo declara Agustín Mingorance, estudiante de LADE de la UGR, que suele buscar «gente que sea limpia y ordenada y que respete los horarios y a los compañeros que vivan en la casa», y admite que prefiere convivir con gente no fumadora y que no tenga mascotas. Mari Carmen Ramón, estudiante de Medicina, empezó viviendo en un Colegio Mayor de la ciudad, pero cuando conoció a gente de su clase decidió irse a un piso con ellos «porque tiene mayor libertad y la convivencia, al ser amigos, es mejor». Mari Carmen ha estado durante cuatro años en el mismo piso y ahora se ha tenido que mudar «porque van a hacer reforma, pero yo me hubiese quedado encantada», declara sonriente.

Cada vez son más los anuncios que demandan compañeros aplicados y que respeten el ambiente de estudio del piso. Otros optan por describirse como gente simpática, respetuosa y ordenada para ser los seleccionados entre tanta variedad de pisos.

Las zonas más ofertadas son las preferidas por los estudiantes granadinos: la Plaza de Toros, las cercanías de Pedro Antonio de Alarcón, la zona de Hipercor y el barrio de Los Pajaritos, que tiene los precios más económicos entre los barrios de la zona Centro. El coste del alquiler de una habitación oscila entre los 137 euros en el barrio de Los Pajaritos y los 250 euros en zonas más céntricas como Hipercor o Alhamar.

En cuanto a convivir con estudiantes extranjeros, a los jóvenes les parece una buena oportunidad para conocer distintas culturas e idiomas y «luego puedes ir a su país a visitarlos», dice Agustín, que ha convivido con algunos estudiantes Erasmus.

Por su parte, los dueños de los pisos también exigen que los inquilinos sean respetuosos y destinan sus anuncios, principalmente, a chicas estudiantes.

En septiembre llegará la nueva oleada de carteles.

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