33 trabajadores de Sierra Nevada han muerto en 10 años por infarto o ictus
El fulminante fallecimiento de un trabajador de Cetursa a causa de un infarto de miocardio el pasado jueves, ha disparado de nuevo todas las alarmas entre los responsables sindicales de CC OO y entre sus compañeros. Emilio Reyes contaba tan sólo con 40 años de edad cuando le sobrevino el fatal desenlace. Su muerte no es la única, puesto que en los últimos diez años han perdido la vida un total de 33 trabajadores a consecuencia de infartos de corazón o ictus cerebrales. Tres en el último año, según los datos con que cuenta el mencionado sindicato.
Como se recordará, hace escasas fechas se cumplía el primer año del fallecimiento de otra de estas personas que igualmente desempeñaba su labor profesional en Sierra Nevada, el periodista Manuel Santaella. Víctima también de un infarto de miocardio dejó su vida cuando viajaba con su automóvil por la mañana camino de su trabajo en la estación de esquí invernal.
Los compañeros de la última víctima, llevaron a cabo ese mismo día un respetuoso paro de cinco minutos en memoria de Reyes, conscientes de que lo acontecido se repite con demasiada frecuencia y afecta a personas jóvenes, sanas y en la mayor parte de las ocasiones sin antecedentes de problemas coronarios. «Nadie ha dado nunca una explicación al respecto ni tampoco ha llevado a cabo una investigación en profundidad», afirma Juan Pérez Abella, secretario de Empleo de CC OO-Granada.
Cambio de presión
Quienes trabajan en Sierra Nevada y más aún quienes lo hacen en los remontes mecánicos de que dispone Cetursa, la empresa pública que gestiona estos medios, se ven sometidos a diario a unos bruscos cambios de presión. Pasar en muy poco tiempo de 600 metros a 2.000, 2.500 e inclusive 3.000, en función del puesto concreto que desempeñen. Y esa extraordinaria variación en la presión a la que están sometidos pudiera tener relación con la existencia de tan elevado número de infartos e ictus.
Según Pérez Abella, CC OO lleva años tratando de encontrar una explicación a estos hechos. «Hemos hablado con médicos especialistas y todos han admitido que pudiera existir una relación directa entre estas patologías y el que los afectados subieran y bajaran de Sierra Nevada todos los días», manifiesta.
A lo anterior se une el hecho de que la mayor parte de los trabajadores de los remontes de Cetursa suelen ser hipertensos y se tratan de tal dolencia, según CC OO.
Pero una cuestión son los indicios que apunta el sindicato y que pueden relacionar tal número de infartos e ictus con el trabajo que se desempeña en Sierra Nevada y otra muy diferente es que exista tal relación. Debido a ello, CC OO demanda desde hace años la realización de un estudio científico para averiguar las causas que explican la situación que se da.
Tal investigación tendría que aclarar la problemática que acarrea para la salud de los trabajadores de la estación de esquí granadina, tener que desplazarse cada jornada desde la ciudad hasta las pistas del macizo montañoso.
Una empresa privada, integrada por profesores de la Universidad de Granada, presentó recientemente a Cetursa un proyecto de estudio sobre la materia: aumento de glóbulos rojos en la sangre a consecuencia del trabajo en altitud, lo que dificulta la circulación sanguínea y dispara el riesgo de sufrir infartos. Pero este proyecto tiene un elevado coste, 500.000 euros, que ni Cetursa ni CC OO pueden asumir, por lo que el sindicato pide a las administraciones que se impliquen en su financiación.
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