Inicio / Historico

Álvaro Salvador deja la Academia de Buenas Letras porque rechazó un debate sobre el ‘caso García Montero’

Álvaro Salvador deja la Academia de Buenas Letras porque rechazó un debate sobre el \’caso García Montero\’

Una falla recorre los ricos ambientes literarios de Granada. A un lado, los partidarios y admiradores del poeta y catedrático Luis García Montero y al otro, sus detractores. La división entre esos dos bandos irreconciliables no constituye una novedad, pero también es cierto que, tras la condena de García Montero por injuriar a José Antonio Fortes -profesor en el mismo departamento que el primero-, las hostilidades se han desatado.
Nada más conocer el contenido de la sentencia, García Montero -uno de los poetas más reputados de España- anunciaba su intención de dejar la Universidad de Granada.
«Primera baja»
El también poeta y catedrático de Literatura Álvaro Salvador ya dijo entonces, con pesar y rabia, que García Montero era la «primera baja» en la guerra por el poder cultural en Granada: «Lo que espero es que la próxima víctima sea del otro bando», concluyó. Pues bien, Salvador anunció ayer su intención de renunciar de forma irrevocable a su sillón en la Academia de Buenas Letras de Granada. La razón: que dicha institución no había considerado oportuno debatir sobre la marcha de García Montero. «No entiendo cómo la Academia se inhibe en este tema. Si algo así no es de su competencia, ¿qué es de su competencia? ¿Para qué sirve la Academia? ¿Para publicar los libros de unos y de otros, que, por otra parte, podemos publicarnos nosotros sin ayuda de la Academia? Que uno de los escritores más importantes de la ciudad, y también académico, deje la Universidad de Granada es algo muy relevante. Y yo creo que la Academia debe discutir sobre ello. La Academia, tal y como yo lo veo, puede ayudar a limar asperezas, etc…», declaró Salvador a IDEAL.
Por su parte, el presidente de la Academia de Buenas Letras de Granada, Antonio Sánchez Trigueros, ha pedido una cita a Salvador -que tendrá lugar el domingo- para que reconsidere su renuncia, que espera que no sea «inamovible».
El fondo
Sobre el fondo de la cuestión, Sánchez Trigueros agregó que la Academia no puede intervenir en una situación «que ha surgido desde un enfrentamiento personal entre dos profesores que ha rebasado los límites del lugar donde se ha dado ese problema».
«No todo lo que a uno se le ocurre tiene que debatirse en la Academia», añadió Sánchez Trigueros en alusión a la petición de Salvador de pedir una Junta Extraordinaria para analizar lo sucedido. «La Junta Extraordinaria se convoca para cuestiones urgentes y siempre que tenga que ver con los fines de la Academia. La Junta de Gobierno se reunió y por unanimidad determinó que no se veía oportuno ni necesario», recordó Sánchez Trigueros.
Salvador dijo que estaba dispuesto a reunirse con el presidente de la Academia, pero precisó que se trataba de una iniciativa personal y no de toda la institución. En este sentido, aclaró que el poeta Antonio Carvajal, también académico, le había enviado un correo electrónico en el que expresaba su felicidad por su decisión -la de Salvador- de dejar la Academia. «Viene a decir que en buena hora me voy», indicó Salvador. Otra vez la falla.
Tras solicitar al secretario y al presidente de la Academia la celebración de la reunión, recurriendo al artículo 46 del reglamento de régimen interno que permite a los miembros solicitar una junta, y después de que su petición fuese desatendida en varias ocasiones, Salvador optó por dimitir de una institución que «por su perfil» es «más apropiada para profesores y escritores como José Antonio Fortes o José Ortega Torres, que se integrarían de una manera más natural», ironizó.
También dejaron recientemente la Academia el catedrático Juan Carlos Rodríguez, el \’inspirador teórico\’ de García Montero, y el resto de poetas de la Otra Sentimentalidad, y la poetisa Ángeles Mora.
No supondrá una sorpresa que las deserciones continúen en las próximas horas.
Descargar