Un estudio hecho en la Universidad de Granada ha concluido que la mayoría de las inmigrantes que dan a luz en España están sometidas a un «enorme estrés» e incluso deberían recibir en muchos casos un tratamiento posterior al parto para solucionar trastornos psicológicos como obsesión, fobia o depresión.
Según los autores del trabajo, estos problemas aparecen por la suma del estrés que suponen las circunstancias personales de estas mujeres al propio del puerperio, un periodo de tensión que se da por la confluencia de factores biológicos, psicológicos y sociales.
La investigación, llevada a cabo en el Departamento de Enfermería, ha revelado además que las mujeres extranjeras se incorporan al programa de control del embarazo, acuden al hospital o centro de salud por primera vez a las 12 semanas de gestación, el doble de tiempo que las españolas, lo que provoca que se hagan menos ecografías, ha informado hoy la Universidad granadina.
En relación a los resultados perinatales, se han encontrado diferencias «muy significativas» en la asistencia de los cursos de preparación al parto.
La investigadora principal, Francisca Pérez, señala que el alto estrés encontrado en las mujeres inmigrantes que dan a luz se debe a factores tan variados como el hecho de estar en situación irregular en España y pensar al entrar al hospital que las puedan echar del país.
También se registra agobio en muchas mujeres árabes ante, por ejemplo, pedir una dieta distinta durante su ingreso hospitalario, los problemas derivados del desconocimiento del idioma o el sentirse discriminadas por llevar un pañuelo en la cabeza.
Para realizar esta investigación, se analizó una muestra de 163 mujeres en el puerperio inmediato en dos periodos de estudio comprendidos entre el 2009 y 2011 en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada.
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