Inicio / Historico

Granada, en la mitad alta de la tabla de la economía andaluza

Sevilla y Málaga, que toma ventaja como locomotora de generación de riqueza, compiten por ser la capital económica de Andalucía. Pero ¿y Granada? ¿qué peso tiene nuestra economía en la región? El análisis de los principales indicadores económicos de la provincia revelan que está resistiendo la crisis en una parte media alta de la tabla y lejos del furgón de cola de la región. De hecho, en términos generales, Granada puede mirar, en el plano económico, a otras cuatro provincias por el retrovisor.
En 2009, el último año con estadística oficial de PIB (producto interior bruto), Granada tenía un PIB de 14.943 millones de euros. No obstante, según las estimaciones de Analistas Económicos de Andalucía la sociedad de estudios del Grupo Unicaja, el PIB de Granada en 2011 habría subido a 15.350 millones de euros, lo que supone el 10,3% del andaluz. Así, según el principal medidor que se utiliza para comparar el peso económico, Granada se mantiene como cuarta provincia andaluza, detrás de Sevilla, Málaga y Cádiz.
La última edición del Anuario Económico de España que elabora La Caixa sitúa a Granada en el quinto puesto de Andalucía en cuanto a índice de actividad económica, el indicador que habla de la intensidad de la aportación de una ciudad, provincia o región a la economía nacional y se elabora teniendo en cuenta el Impuesto de Actividades económicas.
En los años anteriores a la crisis, entre 2000 y 2007, la provincia registraba una media interanual de crecimiento del 4,3%, por encima de la media regional (3,8%). El empuje del sector de la construcción, que tenía mayor peso en Granada que en otras provincias, explica en parte este mayor ritmo de crecimiento.
Mayor ocupación
En la época de vacas flacas, entre 2008 y 2011, Granada ha registrado una caída interanual del -1,3%, un descenso ligeramente más amortiguado que Andalucía (-1,4%). Pero es que, además, la coordinadora de estudios de Analistas Económicos de Andalucía, Felisa Becerra, destaca que pese a la recesión generalizada, el PIB de Granada podría caer menos en este ejercicio (-1,5%) que la media de la región (-2,1%) por una serie de factores que están directamente relacionados con las fortalezas de la economía granadina, como el sector servicios, en los que Granada mantiene sus indicadores en la mitad superior del ranking andaluz.
El peso de este sector, que es el que mejor comportamiento está teniendo en esta crisis económica, es superior en Granada a la media andaluza, con dos tercios del PIB. Y la tasa de paro del sector en la provincia es del 14% frente al 16 de media regional. Otro de los indicativos turísticos donde Granada destaca por encima de la media andaluza es el grado de ocupación hotelera, un 43% frente al 39% regional. El estudio de Previsiones económicas de Andalucía del primer trimestre del año de Analistas financieros apunta además, como factor positivo, que la demanda de extranjeros ha crecido un 15,5% en los hoteles de Granada en el primer trimestre. El superávit comercial de Granada -las importaciones han caído más que las exportaciones- es otro de los aspectos que Becerra apunta a la hora de argumentar por qué puede tener la provincia un mejor comportamiento que la media andaluza, así como indicadores del sector de la construcción. Por ejemplo, el índice de viviendas iniciadas en Andalucía ha caído un 16,5% entre enero y marzo, mientras en Granada el descenso se ha reducido al 1,1,%.
Granada está también bien posicionada con respecto a Andalucía en pernoctaciones y plazas hoteleras al igual que en el índice de restauración y bares, donde es la cuarta provincia, de nuevo por detrás de Málaga, Sevilla y Cádiz. Sin embargo en el índice turístico, el indicador general que mide el peso de la oferta turística, Granada pierde un escalón y se sitúa en la parte media baja de la tabla. Los quintos. El mismo peso que tienen el índice comercial y minorista de la provincia con respecto a Andalucía.
«En términos generales, Granada está en la parte alta en la mayoría de los indicadores económicos. Aún así su situación debería ser mejor porque cuenta con recursos que otras provincias no tienen, un sector turístico potente, la Universidad de Granada, el potencial de la Costa, el sector TIC, el PTS… Tenemos el reto y la obligación de sacar provecho de una vez por todas del potencial que tiene esta provincia y que no está siendo explotado para beneficio de la sociedad», valora el presidente de la Confederación Granadina de Empresarios, Gerardo Cuerva. Y es que para Cuerva, «está claro que no lo hacemos bien» cuando a pesar de todo ese potencial de la provincia el índice turístico de Granada se sitúa en quinto lugar en el ranking andaluz, por debajo de provincias como Almería.
La segunda más baja
En cuanto a los lastres de la economía granadina, están encabezados por una tasa de paro del 31,5%. Aún así, es la segunda tasa de desempleo más baja, después de Sevilla, en una comunidad donde todas las provincias superan ya los niveles del 30%. El relativamente, dentro de lo malo, mejor comportamiento del paro en Granada con respecto a Andalucía es otro de los factores relacionados con la amortiguación de la caída del PIB, para Analistas Financieros.
La excesiva dependencia de sectores productivos como la construcción o el déficit histórico de infraestructuras son otras de las claves repetidas por los expertos a la hora de valorar los factores que hunden la riqueza de la provincia.
Y aún falta otra gran losa: Granada es la última provincia de toda Andalucía en cuanto a índice industrial, el indicador que mide la importancia de la industria y que se elabora en función del impuesto de actividades económicas (IAE) correspondiente a estas actividades. «Resulta evidente que es necesario tomar medidas que fomenten la implantación de nuevas compañías en la provincia, especialmente en comarcas que tienen potencial pero arrastran un déficit de infraestructuras, apoyo administrativo, etc.», apunta Cuerva.
Para los empresarios, Granada no puede esperar a que cambien las condiciones macroeconómicas y tiene que contribuir a activar la economía. «La economía depende en exclusiva del sector empresarial por eso es imprescindible que las administraciones y la sociedad se den cuenta de este papel protagonista que desempeñan las empresas como generadoras de empleo y riqueza. No podemos salir de la crisis sin las empresas, las únicas capaces de devolvemos a la senda del crecimiento», añade el presidente de la CGE.
En la misma línea, el secretario general de la Cámara de Comercio, Jaime Parra, indica que Granada solo saldrá de la crisis «cuando las empresas encuentren un ambiente de confianza y facilidades para desarrollar su actividad y generar empleo. Se hace imprescindible la reducción de trabas burocráticas y una mejora de las facilidades financieras». Aún así, Parra pone el foco en que Granada fue la tercera provincia en cuanto a la creación de empresas el pasado año 2011, según el INE, por detrás de Málaga y Sevilla. «Que este nivel sea superior a la media andaluza es una esperanza para el futuro de la economía y de la provincia», subraya el secretario general de la Cámara.
Estabilidad
«Granada está en la parte intermedia de la tabla de la economía andaluza porque posee un potente sector público que le da estabilidad, y por otro lado tiene un sector privado que no es todo lo grande que sería necesario, pero es muy eficiente y competitivo», apunta Parra. Por su parte, el catedrático de Fundamentos Económicos de la UGR Santiago Carbó, subraya la estabilidad que le ha dado tradicionalmente el peso de su funcionariado a la economía granadina. «Pero se trata de un colectivo que está asumiendo buena parte de los ajustes y que los seguirá sufriendo», comenta. Además, a la hora de salir de la crisis, para Carbó la economía granadina «puede sufrir más por sus deficiencias consabidas de falta de diversificación productiva».
El peso perdido
Otra de las voces autorizadas es la de Francisco Martín Recuerda, presidente del Consejo Andaluz de Economistas, de la Unión profesional de Granada y de Empresarios economistas de Granada, que es pesimista a la hora de valorar la evolución de la economía provincial. Según su análisis, Granada ha ido perdiendo el peso relevante que tuvo durante la dictadura. «Sevilla es la capital política, Málaga la económica y Granada, que era la judicial y sanitaria ha ido perdiendo peso. En lugar de ir afianzando nuestros puntos fuertes, Granada ha registrado una pérdida económica, indudablemente ligada a la pérdida de peso político», sentencia.
«Granada siempre ha sido la última en sentir las crisis, por el peso de los funcionarios y la última en recuperarse porque nuestra economía es relativamente débil. Pero nuestros puntos fuertes flaquean, la estabilidad de los funcionarios está en entredicho y el periodo de auge no nos ha servido para acabar las infraestructuras», concluye.
Descargar