VIVIR
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Kilo y pico de pensamientos
El Parque de las Ciencias celebra hasta el 19 de marzo la Semana Internacional del Cerebro con un taller en el que se diseccionan encéfalos de animales y se muestran órganos plastinados
INÉS GALLASTEGUI //FOTOS: LUCÍA RIVAS / GRANADA
ROMPECABEZAS. Unos niños contemplan un modelo de una cabeza que muestra la especialización de las diferentes zonas del cerebro en distintas funciones.
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UN caballo nunca hubiera podido formular la Teoría de la Relatividad. No sólo no hay ningún Albert Einstein en el mundo equino -tampoco hubo más que uno humano- sino que estos animales tienen un cerebro diminuto para tanto cuerpo. Éste es sólo uno de los descubrimientos que harán los visitantes de la exposición Explora tu cerebro, que permanecerá abierta en el Parque de las Ciencias hasta el domingo. Además, podrán tocar rodajas de cerebros sometidos a plastinación -una técnica de conservación que consiste en extraer los fluidos del organismo y sustituirlos por un material plástico-, observar órganos dañados por el Alzheimer o asistir en vivo y en directo a la disección del encéfalo de un cerdo.
Junto al taller, el museo de la ciencia propone para estos días una visita enfocada a un mayor conocimiento del órgano que nos convierte en unos animales tan especiales. Para ello, invita a los visitantes a juegos y experimentos que ayudan a comprender cómo funciona el cerebro: la percepción de las cosas, los engaños de los sentidos, la interpretación de la información exterior y la acción resultante que ordena a los músculos nuestro ordenador central.
El Parque de las Ciencias, en colaboración con el Instituto de Neurociencias Federico Olóriz de la Universidad de Granada, que este año cumple cincuenta años, se suma así a la Semana Internacional del Cerebro. En esta campaña divulgativa participan organizaciones médicas, asociaciones de pacientes con enfermedades neurológicas, institutos de salud, hospitales y universidades de 55 países.
El director del museo, Ernesto Páramo, destacó que a lo largo de la Semana del Cerebro entre 15.000 y 20.000 personas procedentes de toda Andalucía tienen concertada su visita: ayer, por ejemplo, 17 autobuses escolares descargaron su pasaje a las puertas del parque. Durante el recorrido, habrá investigadores especialistas para responder a las preguntas de los visitantes.
Páramo destacó que «ese kilo y pico de materia» donde se encuentran «los sentimientos y los pensamientos» es un gran misterio para la ciencia, a pesar del gran interés social que despierta. Como ejemplo, recordó que en los años treinta Ramón y Cajal escribió un libro para defender la existencia de las neuronas, porque mucha gente -incluso gente de ciencia- no creía en ellas, a pesar de que su descubrimiento le había valido el Premio Nobel hace ahora justo cien años.
Avances espectaculares
En la misma línea se expresó el director del Instituto de Neurociencias, José Manuel Baeyens, quien destacó que «el conocimiento del cerebro nos interesa a todos: es nuestro órgano más complejo y desarrolla actividades que son las que realmente nos hacen diferenciarnos del resto de los seres vivos».
«Nos falta por conocer muchísimo sobre el funcionamiento íntimo del cerebro. Vamos descubriendo las moléculas que nos llevan a los pensamientos, a los sentimientos… Conocer plenamente una maquinaria tan compleja llevará muchísimo tiempo», reconoció Baeyens.
No obstante, el director del Instituto Federico Olóriz recordó que en los últimos veinte años se han producido «avances espectaculares» en la investigación de las funciones del cerebro, el origen de algunas de las enfermedades que le afectan -como el Alzheimer o el Parkinson- y el desarrollo de tratamientos para esos males. «Esos avances no deben quedar restringidos a los especialistas: es importantísimo que sean conocidos por la sociedad en general», destacó el científico.
Por su parte, el secretario general de Universidades e Investigación de la Junta de Andalucía, José Domínguez, resaltó que, según los expertos, aún faltan cien años para conocer el funcionamiento del cerebro.
Domínguez insistió en que la divulgación científica es fundamental para lograr el objetivo de aumentar las inversiones públicas en investigación. «Eso sólo lo puede hacer una sociedad que perciba la ciencia como el fundamento de su bienestar», recordó el secretario de Universidades, quien animó a los científicos a transmitir sus conocimientos a la sociedad en la que viven.