Pesimismo y ganas de participar. Los sentimientos estaban enfrentados ayer en la segunda mesa redonda que se celebró en el marco del II debate sobre el Teatro de la Ópera de Granada organizado por la Real Academia de Bellas Artes de la capital de la Alhambra. Tras la última polémica de estos días -no es la primera- se habló de mecenazgo y empresas.
El director general de Puleva, Gregorio Jiménez, planteó que el Teatro de la Ópera es una buena oportunidad para cambiar el modelo de ciudad. Para plantearse el tipo de turismo que se quiere y para desarrollar un modelo de innovación basado en la formación de posgrado que redunde en la música. Sería una fuente de ingresos en una situación tan complicada como la que se vive en la actualidad.
En esta línea, Gregorio Jiménez aludió a la «crisis extraordinariamente grave en la que estamos. Por lo tanto hay que buscar nuevos modelos para este concepto de mecenazgo». Asimismo, insistió en que es necesario que se confirme el patronato y se diga de dónde y cómo se va a financiar el gasto anual del Teatro de la Ópera. Advirtió que «desgraciadamente en Granada el tejido empresarial es débil».
En esta línea, el ahora presidente del Consejo Social de Granada, Antonio Perera, quien definió los conceptos de patrocinio y mecenazgo, lamentó que el empresariado granadino no tenga conciencia sobre determinados temas. «El empresariado debe tomar conciencia de que no se puede estar siempre llorando y echando la culpa a los demás», sentenció.
En este caso, puso algunos ejemplos y se preguntó por qué ayer no había en la sala ningún representante del mundo de la hostelería. Defendió que las empresas les debe interesar implicarse en los temas de la ciudad y volvió a lamentar que «en Granada no exista esa sensibilidad. Es una ceguera grande». En la línea de algunos de los ponentes del primer día, Perera mantuvo que: «O se hace bien o no se hace». Tanto él como Jiménez lamentaron la escasa implicación de la ciudadanía y de que ayer no hubiera mucha más gente en el debate. Se hizo referencia en varias ocasiones a los agentes sociales.
En la mesa de ayer, que tuvo como moderador a Antonio Almagro que es académico, también participaron Miguel Ángel Vílchez Pérez, presidente del colegio Oficial de Gestores Administrativos de Granada, Jaén y Almería, quien hizo un llamamiento a la participación de un modo más activo en la programación y contenido del Teatro de la Ópera. Y en este caso, Vílchez tuvo en su discurso palabras de crítica para la Universidad de Granada porque a su entender «no colabora con el tejido social».
Al principio
Por su parte, José Luis Vílchez Polo, presidente de Vilpomas Fundación, lamentó que «estemos aún en el principio» y dijo que espera que se cumplan los plazos y el Teatro de la Ópera se construya. Asimismo, mantuvo que las administraciones deben facilitar el proceso y permitir que la documentación se realice rápidamente y se ejecute. «No estamos para perder el tiempo». Hizo una invitación a las empresas a que se incorporen a este proyecto porque «es el futuro».
Con críticas o sin ellas todos coincidieron en los beneficios que puede reportar el Teatro de la Ópera. Hoy continúa el debate en la Fundación Euroárabe. Será a las 19.00 horas y el título: Prensa escrita. Intervendrá el director de IDEAL, Eduardo Peralta, entre otros directivos de medios granadinos.
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