Inicio / Historico

La hija del escultor López-Burgos cataloga la obra de su padre en un libro

María Antonia López-Burgos del Barrio es catedrática de la Universidad de Granada de Filología Inglesa, pero, sobre todo, hija del escultor Francisco López-Burgos (Granada, 1921-1997). El artista recibió importantes premios y reconocimientos a su novedoso trabajo, entre otros: el Nacional de Escultura en 1954 y la Tercera Medalla de la Nacional de 1952. De todo eso y mucho más, zanjando la polémica de que su progenitor sea el autor de la escultura aún erigida en la céntrica plaza de Bibataubín en homenaje a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española, habló ayer en el ayuntamiento granadino su descendiente: «La de José Antonio fue solo una obra dentro de una vida dedicada a la escultura. Quien solo señala ese hecho tiene una incultura flagrante».

Para dejar por sentado la importancia de sus piezas, fundidas en bronce, esculpidas en piedra, talladas en madera o modeladas en barro y dispersas por la geografía nacional, la catedrática presentó el libro ‘Francisco López-Burgos, escultor’.

En él, recopila y cataloga todas las producciones de un hombre que ha pasado a la historia del arte como escultor libre y personal. «Para él hacer arte fue comunicar y trasmitir», dijo su hija, que señaló lo fundamentales que fueron los años comprendidos entre los 40 y los 70 en la forja de un creador que caminó arriesgadamente hacia lo desconocido.

En todo el planeta
Granada, Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Las Palmas, Vitoria, Valencia, Murcia, Vigo, Bilbao, Burgos, Buenos Aires, Arizona o Japón son algunos de los puntos del planeta donde se reparten las piezas salidas de las manos del artesano. «Si no se hace este trabajo de compilación es difícil de conocer la obra de un escultor como él, completo y complejo», apostilló la ponente.

Pese a esa ancha lista de lugares, quizá la más popular de sus piezas sea la emblemática Virgen de las Nieves, patrona de los montañeros, que preside las rocas más altas de la cumbre granadina del Veleta, en el paraje conocido como Los Tajos, un lugar escarpado.

Y escarpada fue, según su hija, la consecución de esa belleza y sentimientos que adjetivan sus obras, fruto de un irracional empeño en su tarea. El concejal de Presidencia, Sebastián Pérez, presidió el acto de presentación del libro ‘Francisco López-Burgos, escultor’, al que también asistió Tico Medina, cronista oficial de Granada. Y es que el homenajeado, más allá de que fuera un escultor vinculado a la dictadura e injustamente olvidado hoy, tiene una obra interesante y destacable en su conjunto, más allá de diatribas políticas.

Descargar