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La informática mejora la agudeza visual para personas con miopía
El sistema de entrenamiento, estudiado por una experta de la UGR, elimina el uso de gafas y correctores en pacientes con pocas dioptrías
IDEAL/GRANADA
OBSERVACIÓN. Un oftalmólogo examina a una paciente con problemas en la vista. / SONIA PAVLICEVIC
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FICHA
F Estudio: Eficacia del programa informático de entrenamiento en agudeza visual para el tratamiento de la miopía 3ax¿al VISUAL TRAINING.1.
F Permite: Mejorar la agudeza visual de personas con miopía que poseen o no lentes.
F Tesis desarrollada por: Débora Godoy, miembro del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada (UGR).
Una experta de la Universidad de Granada estudia la eficacia de un programa informático que permite mejorar la agudeza visual de personas que sufren miopía. Un paciente entrenado con este sistema puede llegar a un estado tal que le permita dejar de necesitar correctores para todas las tareas o usar lentes sólo en contadas ocasiones. Las potencialidades de este método de entrenamiento la ha tratado en una tesis doctoral Débora Godoy, miembro del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada (UGR).
Es bien sabido que existen ciertos comportamientos que agravan la miopía, como pueden ser abusar de los correctores de visión o leer excesivamente cerca y con poca luz. A su vez, hay ejercicios y hábitos visuales como intentar enfocar de lejos que pueden hacer aumentar la agudeza visual de las personas que realizan estas técnicas.
Godoy inició su investigación basándose en estrategias de entrenamiento que consideran la importancia de factores ambientales y del comportamiento en la aparición y evolución de la miopía. «Los logros pueden ser de hasta siete décimas de agudeza visual, aunque por lo general las personas entrenadas consiguen aumentar su agudeza visual entre 3 y 4 décimas», señala la investigadora. Cero es el mínimo de agudeza visual y 1 es el máximo, equivalente a no tener dioptrías de miopía. Por tanto, una persona con poco más de media dioptría puede llegar a «ver bien» gracias a los entrenamientos que se siguieron durante los trabajos.
Satisfacción
Según Godoy, «la satisfacción es muy grande para quien, con poca miopía, consigue hacer muchas cosas sin gafas y deja las lentes para casos especiales como ver subtítulos en la televisión o conducir de noche. También para quien, necesitando correctores, puede utilizarlos con menos frecuencia o menor graduación».
Los resultados muestran que los beneficios conseguidos se mantienen al menos durante ocho meses, período del seguimiento realizado en los estudios de la tesis. Para comprobar la eficacia del programa informático, se realizaron del orden de 20 a 36 sesiones, cinco por persona, con 37 personas seleccionadas aleatoriamente, en su mayoría alumnos de la UGR, con diferentes grados de miopía de hasta 3,50 dioptrías y de astigmatismo leve.
Cada sesión dura media hora y consta de varios ejercicios, basados en dos técnicas denominadas fading y feedback, para uno o los dos ojos. Son procedimientos que consisten en ir reduciendo progresivamente el tamaño de los estímulos presentados y aportar información a la persona sobre sus ejecuciones visuales. El entrenamiento de agudeza visual está desarrollándose desde hace más de un siglo, como complemento a las estrategias de la optometría y la oftalmología como las lentes de corrección o la cirugía refractiva.