GRANADA
La Uni favorita de un millar de Erasmus
La Universidad da la bienvenida a Granada a los estudiantes extranjeros que forman parte de las becas para intercambios universitarios
JUAN ENRIQUE GÓMEZ //GRANADA
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FORMAN parte de la imagen de la ciudad. Se mezclan con sus jóvenes y ejercen de embajadores de España en sus respectivos países. Alrededor de 1.300 estudiantes universitarios extranjeros recibían ayer la bienvenida a la Universidad de Granada por parte del rector, David Aguilar y los vicerrectores de Estudiantes y de Relaciones Internacionales. Fue un acto formal, quizás demasiado académico, pero la presencia de casi dos centenares de jóvenes estudiantes procedentes de una docena de países, ofrecía el colorismo necesario a la bienvenida oficial.
Todos ellos forman llegan a Granada avalados por las becas europeas Erasmus para intercambios universitarios y ampliación de estudios y las denominadas Sócrates. Según el presidente de la Asociación de Ayuda a Estudiantes Extranjeros, Santiago Aguilera, sus nacionalidades son mayoritariamente franceses, italianos, alemanes e ingleses, aunque cada vez hay una mayor afluencia de estudiantes de países del Este, como Estonia y muchos procedentes de Polonia. Según Santiago Aguilera, a este nutrido grupo de extranjeros hay que añadir una cifra similar que son los que acuden a la Escuela de lenguas Modernas, que no pasan por los programas Erasmus y Sócrates. En ese caso la mayoría son norteamericanos, ingleses y alemanes.
La Universidad de Granada, según el rector, tiene el atractivo de su historia y de su magnífica posición en el ránking de las universidades europeas. Sí a esto se le añade la ciudad, el clima y la marcha, el atractivo es completo para estudiantes de países más fríos y serios en su comportamiento social. Esta idea es refrendada por los estudiantes. Franz y Silvie son alemanes que acuden por primera vez a España. Afirman que lo mejor de Granada es la marcha, «y el tapeo». No les gusta demasiado el botellón, aunque eso de estar en la calle hasta altas horas de la noche, es todo un lujo. Reconocen tener algunas dificultades con el idioma, pero poco a poco las van superando. «La sierra y el snowboard también nos llama la atención de esta ciudad», dicen.
Algo similar les ocurre a los franceses, Laurence, es una chica estudiante de Ciencias Químicas. Afirma que hay un gran interés en Francia por venir a las universidades españolas, especialmente a Granada y Sevilla. les gusta el ambiente. Reconoce, igual que los italianos, que se relacionan más entre ellos mismos, pero aseguran que no es difícil conectar con los estudiantes españoles. Enrico Fiorelli, es italiano. Afirma que la similitud en el idioma y en el clima ayuda mucho a estar fuera de casa.
Para los estudiantes de países del Este, la adaptación es más complicada. Su objetivo, además de formarse y relacionarse con estudiantes de otros países, es conocer el idioma, las posibilidades de trabajo universitario y pensar en volver a Granada y a España para poder trabajar y establecerse, debido a la precaria situación de la mayoría de esos países.
El rector recordaba ayer que la Universidad de Granada es la más productiva de España. Hay importantes oportunidades en su seno, por lo que invitaba a los estudiantes a trabajar de firma y, sobre todo, a relacionarse con la gente y con el país. Y a disfrutar de Granada.