GRANADA
La Universidad culpa al Ayuntamiento de bloquearle proyectos urbanísticos vitales
Desde el rectorado denuncian que el concejal de Urbanismo «ni siquiera se pone al teléfono» para informarles sobre las licencias Buscan medidas urgentes al estar frenada la edificación en Cartuja
M. VICTORIA COBO/GRANADA
DISTANCIADOS. El rector y el alcalde se saludan tras firmar un convenio en junio de 2004. /IDEAL
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Las relaciones entre el Ayuntamiento y la empresa más próspera de la ciudad, la Universidad, no están en su mejor momento. De hecho, hace más de un año que no hay contactos oficiales entre ambas. Al menos en lo que a Urbanismo se refiere, que es una de las grandes preocupaciones de la institución académica para los próximos años. La situación de desencuentro ha llegado a tal extremo que el rector ha señalado que pedirá, «por escrito y a través del registro», un encuentro entre los responsables de las dos instituciones «para aclarar los rumores».
El detonante de esta complicada situación ha sido el bloqueo al módulo de ampliación de Filosofía y Letras, que ya se reformó hace más de un año de acuerdo con las alegaciones de los técnicos municipales, tras un lustro de espera. Hechas estas modificaciones, el rectorado espera indignado una respuesta que no entendería de ser negativa.
Sin relación
Pero el Consistorio no se pronuncia. La vicerrectora de Patrimonio e Infraestructura, Elena Díez Jorge, afirmó ayer indignada que llevan «un año y cuatro meses esperando noticias del Ayuntamiento». Díez Jorge afirma que el concejal de Urbanismo «ni siquiera se ha puesto al teléfono y no sabemos si la licencia ha entrado en el orden del día de alguna comisión». Pero es que los olvidos municipales se extienden a otro punto de vital importancia para la Universidad, como son los planes de ordenación urbana de Fuentenueva y Cartuja que entregaron, a petición del Ayuntamiento, en junio del año pasado.
Los documentos fueron encargados a técnicos ajenos a la Universidad y también han generado polémicas. El rector, David Aguilar, admitió ayer que las posibilidades de edificar en Fuentenueva están limitadas y de hecho sólo contemplan la remodelación del edificio de comedores y aparcamientos subterráneos. Sin embargo, «hay discrepancias sobre las posibilidades de Cartuja, que no están agotadas». Aguilar señaló que en el informe de los técnicos se contemplaba una parcela detrás de Farmacia en la que podría edificarse y que supondría un alivio inmediato a la masificación que sufren facultades como Económicas y Ciencias de la Educación.
Aguilar explicó que la tendencia de la Universidad es a seguir creciendo, puesto que se seguirán incorporando carreras y desde el vicerrectorado de Patrimonio señalaron que se están «buscando medidas de urgencia que habrá que tener previstas en menos de dos meses». Y es que los espacios que liberen las facultades sanitarias cuando se trasladen al Campus de la Salud, dentro de al menos cinco años, no serán suficientes para absorber el crecimiento universitario, que tiene previsto incorporar nuevas carreras. Además, el traslado será gradual. Por todo ello, y aunque la preferencia es crecer en la capital, no se descarta ninguna oferta, como las que está recibiendo de municipios del Cinturón.
El delegado de Innovación, Alejandro Zubeldia, reconoce que las relaciones entre Ayuntamiento y Universidad son complicadas en algunos aspectos y coinciden con el rectorado en que no hay excusa para el retraso en la licencia de Filosofía y Letras. Zubeldia coincidió con Aguilar en que no hay que descartar ninguna oferta y señaló que la prioridad para la Junta es que definan el traslado al PTS cuanto antes.