LOCAL
JAÉN
Las huellas de una universidad
Un libro de la UJA, coordinado por Vicente Salvatierra y Pedro Galera, reúne trabajos sobre universitarios ilustres relacionados con la provincia
ANTONIO ORDÓÑEZ //JAÉN
En la imagen, reproducción de la portada del libro.
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NI UNA MUJER
F Cosas del pasado: Los coordinadores del trabajo destacan que en el libro no aparece ninguna mujer entre las biografías. «Debe tenerse en cuenta que hasta muy avanzado el siglo XIX, éstas tuvieron vetado su acceso a la Universidad, y no hemos querido falsear la dureza e injusticia de la realidad histórica, rompiendo el único criterio fijo mediante algún torpe subterfugio. Sí hay mujeres entre las biógrafas, y ello es quizás una de las más rotundas demostraciones de la transformación y el progreso de nuestra sociedad». Y sí es verdad que muchos de los trabajos están realizados por expertas del momento.
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LA Universidad de Jaén, tal y como se la conoce hoy en día, cuenta con una no muy extensa historia como institución; de hecho el año pasado cumplía su décimo aniversario. Pero eso no quiere decir que las referencias a estudios superiores y la existencia de insignes jienenses con estudios universitarios no cuenten con rancia solera en el caso de la provincia. De este modo el año pasado, la UJA, con motivo de ese décimo aniversario, editó el libro Universitarios jienenses en la historia, que cuenta con las firmas de varias decenas de expertos coordinados por Vicente Salvatierra Cuenca y Pedro Galera Andreu.
Los coordinadores del trabajo señalan en la introducción del mismo que los posibles precedentes de la institución universitaria y de los estudios superiores en la provincia llegarían hasta el siglo XVI, con el intento de creación de la Universidad de Santa Catalina, que no llegó a cuajar. Pero lo importante en este trabajo, según Salvatierra y Galera, «era enraizar nuestra Universidad en el pasado, mostrando que quienes tienen sus raíces en esta tierra, han nacido en ella, o se han asentado en la misma, tienen ilustres antecedentes, una larga tradición de personas dedicadas a buscar conocimientos y saber y, al mismo tiempo, cómo las generaciones actuales siguen avanzando, alcanzando metas quizá ya trazadas hace siglos, confirmando nuestros lazos de unión con el pasado».
Pues bien, en el libro se recoge la biografía y aportación de 24 personalidades de nuestro pasado que de alguna manera u otra, más o menos profundamente, tuvieron relación con la provincia jienense y a la vez poseyeron sólidos estudios universitarios. Es el caso de Gaspar de Ávalos, que parece ser que fue «una de las personalidades más representativas del alma española durante el siglo XVI», como lo definió Genaro Navarro López. Oriundo de la comarca de Segura, estudió Artes y Teología en Salamanca y continuó estudios en la sorbona; llegó a ser obispo de Guadix y arzobispo de Granada; incluso fue uno de los principales artífices del germen de la Universidad de Granada.
También figura clave en la universidad de la época fue Cristóbal Méndez. Según afirma María Luisa Zagalaz Sánchez en su artículo sobre este personaje, «salvo algunas actividades físicas llevadas a cabo durante la Edad Media a modo de recreación por las clases privilegiadas…, no se conoce en nuestro país ninguna referencia escrita a la educación física hasta la aparición del libro del médico afincado en Jaén, Cristóbal Méndez, El exercicio corporal y sus provechos (1553).
Martínez de Mazas
José Martínez de Mazas (1731-1805), eclesiástico e intelectual santanderino, es sin lugar a dudas la figura más conocida y, probablemente, más representativa de la Ilustración jienense. Moralista, reformador, pedagogo, arqueólogo e historiador, desde su llegada a Jaén, en 1764, hasta el momento de su muerte, cuarenta años después, trabajó incansablemente para introducir y aplicar en esta tierra los postulados ilustrados, firmemente convencido de que ayudarían a sacarla de su postración.
Pero también se habla de otros personajes más cercanos, como es el caso de Cesareo Rodríguez-Aguilera, «del jurista atípico al humanista integral» titula en su artículo José Ángel Marín Gámez, amigo del protagonista del artículo y responsable también de la gestión del ingente patrimonio que ha donado a la institución jienense. «Sí, Cesareo es precursor del apogeo artístico de su época… se trata de un miliciano de culturas y capataz de vanguardias».
Son sólo unos pocos ejemplos y algunos datos de lo que se puede encontrar en este libro. Ni siquiera leyendo el texto completo se puede recorrer toda la lista existente; los mismos coordinadores del trabajo señalan que sería necesaria una segunda edición para cubrir la amplia nómina. Pero bueno, como ejemplos son válidos para demostrar que la cantera universitaria en la provincia tiene más de diez años.