– Lodeiro aprueba su primer parcial
En los primeros cien días de gestión de la era del rector ha sido él quien ha tenido más protagonismo y tratado de manera directa los asuntos, apoyado por el gerente y la secretaria
Las próximas semanas miles de universitarios deberán hacer los exámenes del segundo cuatrimestre. Deberán estar a la altura y demostrar que han hecho los deberes. El rector de la Universidad de Granada (UGR), Francisco González Lodeiro, y su equipo de gobierno se enfrentan estos días a su primer parcial y lo han aprobado. Algunos de los vicerrectores no ha destacado y le ha pillado la prueba -la de los cien primeros días- un poco desprevenido (a), pero el máximo dirigente universitario llegó con la lección bien aprendida. Desde el primer día dijo que llegaba al Rectorado a trabajar y por lo que trasciende del día a día en estos primeras semanas de gestión así lo ha cumplido.
En la toma de posesión del nuevo equipo de gobierno, allá por el mes de enero, algunos dijeron que por lo menos habría que darle de margen los tradicionales cien días. Ese tiempo más que para Lodeiro era para algunos de sus vicerrectores. Ya han pasado esas semanas y si ha quedado algo claro en las puestas en escena de este nuevo equipo de gobierno universitario es que el que manda es Lodeiro -por lo menos de cara a la galería- y que el gerente, Florentino García Santos, y la secretaria general, Rossana González, son sus hombres fuertes. A ellos hay que sumar el vicerrector de Extensión Universitaria y Cooperación al Desarrollo, Miguel Gómez Oliver.
Este vicerrectorado ha pasado a tener una relevancia que en la era de David Aguilar Peña -último rector-, por ejemplo, lo ocuparon otros departamentos y personas. En aquel caso era el vicerrectorado de Relaciones Internacionales e Institucionales o Planificación, Calidad y Evaluación Docente. Vicerrectorados que por contra en esta nueva etapa no han dejado de trabajar, pero no tienen la proyección externa que en el anterior mandato.
En todos los vicerrectorados se han completado los equipos -quizás haya en algunos algún fleco que ajustar-. Algunos han repetido, pero la mayoría han fichado caras nuevas. Si bien, son gentes de la casa de toda la vida. Y es que el rector se ha rodeado de la vieja guardia, de su comité de sabios particular.
Otras decisiones
Entre gestos, decisiones acertadas y polémicas se puede decir que Lodeiro no ha tenido una etapa tranquila, de esas de bienvenida transitoria. No ha sido esta una simple etapa de tránsito y ya se irá haciendo. Muchas cosas sólo han sido anuncios, porque su desarrollo lleva tiempo, otras se han hecho en desarrollo obligatorio de lo que plantea la Universidad y también ha habido decisiones e iniciativas propias con nombres e iniciativas propias.
Entre los viajes -casi se podría decir que rutinarios- que el rector ha tenido que realizar con motivo de las reuniones de la CRUE -Conferencia de Rectores de Universidades Españolas-, Lodeiro ha realizado uno con bastante carga simbólica. Ha sido a Marruecos. No en vano en la Universidad granadina el colectivo marroquí es el más numeroso de los alumnos extranjeros.
Antes de eso, Lodeiro hizo su equipo de gobierno paritario. Como en los gobiernos de Zapatero y Chaves, Lodeiro no quiso quedarse atrás. También eligió gente joven e incorporó a su programa medidas para fomentar la igualdad entre sexos. Algo han hecho estos meses, pero aún queda mucho camino por recorrer.
En el listado de cosas más materiales, en estos primeros días se ha cumplido con lo que marca el día a día universitario y se ha aprobado en Consejo de Gobierno el número de plazas de alumnos de nuevo acceso para el próximo curso, dado luz verde a la memoria de la Defensora Universitaria, al plan docente, se ha continuado sacando a convocatoria los programas de movilidad internacional, se presentó la idea de la nueva página web, las ayudas del Cicode o las becas de los cursos del Centro Mediterráneo.
Eso ha sido lo rutinario y a lo que se puede sumar un listado mucho más amplio. No obstante, también ha habido decisiones polémicas. La más sonada ha recalado en el terreno deportivo. La decisión de no seguir adelante con el apoyo a los equipos levantó ampollas. Eso no ha sido lo único. En estas semanas ha habido otros momentos más críticos, el del asalto a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología ha sido el que más. Fue un momento muy difícil y que ha terminado con una denuncia en los tribunales.
Se ha pasado de levantar la voz en alguna conferencia a encerrarse en una facultad y a pintar sus paredes y arrancar la máquinas expendedoras. En este caso, los que estuvieron dando la cara no fue el rector porque estaba fuera, pero lo hicieron Gómez Oliver y el gerente. A ellos se sumó también la secretaria general. Estas son polémicas pasadas, aunque aún pueden tener algunos coletazos, si bien, hay algunas que ya han comenzado a dar que hablar y seguirán haciéndolo de manera muy intensa en breve. Es el caso de las obras del metro en el campus de Fuentenueva o todo lo relacionado por el plan Bolonia.
De lo que también se continuará hablando, pero se supone que bien, será de la recuperación del albergue universitario o de las minas del Conjuro así como de los muchos déficits en obras de edificios universitarios o lo que pasa en el Parque de la Salud.
Los exámenes que les esperan no serán fáciles ni muchos menos. Este lo han superado, aunque a algunos seguro que le hubiera gustado que dieran un poco más.
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