El programa Erasmus vuelve a estar de nuevo en el ojo del huracán. En los últimos meses todo lo que rodea a la movilidad internacional en el marco europeo son contratiempos en lo que a ayudas se refiere. La Universidad de Granada (UGR), que es la que más estudiantes mueve tanto en destino como en envío, vive muy de cerca todo lo que sucede, pero en esta ocasión -no es la primera vez- no tiene aún datos oficiales de cómo se articulará el denominado ‘Erasmus +’. Y eso que el propio lunes responsables de Educación se reunieron con los vicerrectores. Con esta situación, al rector aún le es difícil hacer cuentas.
Por el momento, el rector de la institución universitaria granadina, Francisco González Lodeiro, dijo ayer en una rueda de prensa sobre la presentación de un premio al emprendimiento, al ser preguntado por esta cuestión, que las noticias que tiene es por la prensa, por lo que sostuvo que le era difícil pronunciarse; no obstante, sí dejó claro que todo recorte en educación y en programas de movilidad como este lo considera «negativo».
Eso no fue todo. Lamentó que el presupuesto destino al programa Erasmus vaya a recortarse por parte del Gobierno central en varios millones de euros. Y dijo más en relación a que se acorten las estancias en el extranjero: «No es problema de tiempo. Si es una semana, un día o lo que sea. El problema es que se está bajando el presupuesto para movilidad del estudiante. Ahora, usted lo disimule como quiera».
KO a la internacionalización
Fue claro y contundente. El rector Lodeiro es un defensor de los programa de movilidad internacional, de hecho en su programa y estrategia diaria la internacionalización es una de las ‘patas’ fundamentales en todos los niveles.
En los últimos años, la Universidad granadina ha enviado y recibido, en cada una de las modalidades, a unos dos mil estudiantes. Eso solo en el programa Erasmus. A ello hay que sumar los del programa propio que permite que se vayan a la UGR alumnos a países de Asia, África y América. No este programa, pero sí otros de posgrado y de cooperación han sido tocados y casi hundidos en estos últimos cursos por parte de la Administración.
En relación al programa Erasmus en otoño los alumnos, que ya estaban en las universidades de destino, vivieron días de incertidumbre al anunciar el Gobierno central que no habría ayudas para los no becarios. Después hubo rectificación. El curso pasado también hubo problemas con pagos y cumplimiento de compromiso y ahora de nuevo vuelven los recortes.
En el ‘Erasmus +’ lo que se dijo el lunes por la tarde, la presentación la hizo la secretaria la secretaria de Estado de Educación, Monserrat Gomendio, es que al contrario que ahora que la mayoría de estudiantes se van un curso completo se irán la mitad de tiempo. Las movilidades se adaptarán, de modo ordinario, a una duración semestral. En el caso de las movilidades de prácticas, se adaptarán también a la media europea, que es de tres meses.
El presupuesto, según esos mismos datos, el aportado por el Gobierno será para 2014-2015 de 18 millones -frente a los 34 millones gastados este curso, tras la partida adicional de 19 millones que Hacienda concedió para los estudiantes que con el curso empezado supieron que no iban a recibir la ayuda-, mientras que el de Bruselas aumenta un 4,3% (2,2 millones), hasta 53,4 millones. Es decir, hay 23,8 millones menos de euros de lo abonado este curso.
En lo que se refiere al dinero individual la horquilla girará en torno a 250 euros por alumno y mes.
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