– Los alumnos no consiguen mejores resultados con los programas europeos.
La mayoría de la comunidad universitaria considera que no son suficientes los recursos económicos e infraestructuras que se han dado hasta el momento La UGR realiza el primer estudio para evaluar el proceso de implantación de los nuevos créditos que se ofertan en
Los primeros planes de estudio adaptados al sistema europeo no se implantarán en la Universidad de Granada (UGR) hasta el curso 2009/2010, pero hay ya más de 19.000 alumnos que están trabajando con proyectos piloto. Es un proceso que revoluciona el sistema de trabajo de los estudiantes y el profesorado. Por el momento, están ofertándose programas piloto en los que estudiantes y profesores han tenido que modificar sus sistemas de trabajo. En 2005 fue cuando se inició esta andadura y la valoración de quienes participan en ella es desigual. Así, sólo el 17,2% de los encuestados considera que sí se ha mejorado el resultado académico con este nuevo modelo.
Por contra, el 41% opina que no se ha mejorado nada y otro 41% no sabe no contesta. Ha mejorado «sensiblemente». Son proyectos en los que se tiene más en cuenta el trabajo del alumno y el profesor debe cambiar su método de enseñanza. Se está desarrollando en 45 titulaciones (46,3%) y están participando unos 1.471 profesores (casi un 40%). El porcentaje de asignaturas es inferior, unas 860, lo que representa un 20%.
Estas experiencias piloto no estuvieron en su inicio ni ahora exentas de algunas críticas. No obstante la UGR se sumó a ellas porque no quiere perder el tren europeo, que por otra parte es obligatorio y que el próximo curso empezará a desarrollarse, no con experiencias piloto, si no con planes de estudio completos en varias universidades españolas.
Ante estos resultados, el vicerrector de Planificación e Innovación Docentes, Antonio Sánchez Pozo, que los últimos cuatro años también fue comisionado para el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), declara que «no se ha desarrollado el sistema lo suficientemente y es obvio que requiere más tiempo».
Sánchez Pozo está considerado como uno de los profesores que más sabe en esta materia, no sólo en la UGR si no a nivel andaluz y nacional. Es partidario y defensor de este sistema que «requiere un esfuerzo no sólo del alumnado si no también del profesorado». Es tan complicado cambiar la mentalidad del estudiante como la del docente. Así, admite que la implantación del crédito ECTS -unidad europea- requiere un esfuerzo muy grande tanto económico en relación a becas y otras actuaciones como a infraestructuras. En este mismo tono, resalta que no se ha conseguido establecer una relación adecuada entre profesor y alumno. «Una de las claves en un futuro será esa adecuación», mantiene Sánchez Pozo, que defiende que este sistema tiene muy en cuenta a los alumnos y es como se está trabajando en Europa y obteniendo muy buenos resultados. Si bien, todos deben poner de su parte.
Nuevas subvenciones
A partir de ahora con el nuevo contrato programa de la Junta que establece la financiación por objetivos, explica que se abre una nueva posibilidad. Se dará más dinero a la innovación docente si se consiguen objetivos. Si bien, advierte de que «todo esto irá despacio». Agrega que se ha producido un cambio cultural y asumido que a la docencia hay que darle más valor. Un giro necesario en un momento en que muchos alertaban de que la docencia estaba un poco olvidada.
No obstante, para que los programas piloto o los propios planes no sean un fracaso, se advierte una vez más que será necesario un mayor apoyo económico y reconocimiento. Sin olvidar, por supuesto, el cambio de mentalidad en algunos docentes. Ya no servirá sólo con la clase magistral. Habrá que introducir nuevos métodos. El vicerrector piensa que con el nuevo sistema la UGR puede conseguir para el próximo año unos cuatro o cinco millones de euros para estos planes.
Sánchez Pozo, un gran defensor de que hay que dedicarle más atención al alumno, dice que será necesario un mayor esfuerzo de todos. Insiste en que será necesario que la Administración ponga más medios y avanza que están realizando un nuevo estudio a nivel autonómico y «los resultados -en relación al rendimiento académico- serán similares en toda Andalucía».
El estudio de opinión -no ha contado con una alta participación- ha dado lugar al libro Análisis del proceso de implantación del sistema ECTS en la UGR y será editado por la Editorial de la institución universitaria granadina. Se recogen muchas opiniones sobre la utilización de las nuevas tecnologías; asesoramiento y orientación con lo que parece que no están muy descontentos, entre otros. Se analizan muchas variables. El trabajo es muy completo.
En este sentido, en el citado estudio destaca que el 75% de los encuestados considera que no son suficientes los recursos destinados a estos programas. Con el nuevo modelo se requieren grupos más reducidos para que el profesor pueda trabajar de manera más directa con los estudiantes. En 2009/2010 se acabarán los ensayos. La UGR deberá trabajar duro en los próximos meses para seguir desarrollando programas ya no piloto y para adaptar sus planes de estudio y configurar su mapa de titulaciones.