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Los expertos creen fácil identificar a Lorca por su cabeza incluso sin ADN
El prestigioso paleoantropólogo Miguel Botella opina que si en la fosa aparecen sólo cuatro personas, con los datos existentes sería posible reconocerlas a todas
RAFA LÓPEZ/GRANADA
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Si alguna vez fueran exhumados los restos de los tres hombres que fueron fusilados con Federico García Lorca y los del propio poeta, los cadáveres pasarán con toda probabilidad por las manos de Miguel Botella, prestigioso paleoantropólogo granadino y máximo responsable del laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada. Y Botella no tiene ninguna duda: si dichos restos se encuentran en un grado razonable de conservación, sería perfectamente posible identificarlos incluso sin necesidad de recurrir a las pruebas de ADN, aunque éstas se practicarían como medio para corroborar las conclusiones a las que ya se hubiera llegado.
La eventualidad de que los restos sean en su momento exhumados no es un disparate, sobre todo desde que las familias de los de los hombres que fueron fusilados hayan decidido acudir a los tribunales para pedir que se abra la fosa y se identifique a las personas allí pueda haber. Se trata de los nietos del maestro de Pulianas Dióscoro Galindo y del banderillero anarquista Francisco Galadí. La vía administrativa no les ha dado resultado, por lo cual irán a los tribunales, con el respaldo moral y jurídico de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.
Ante la posibilidad de que ese momento llegue, Miguel Botella y su laboratorio están perfectamente preparados para actuar. la principal dificultad se presentaría en caso de que los huesos se encontraran en muy mal estado por el largo tiempo transcurrido desde los fusilamientos, ya casi setenta años. Pero si su conservación fuera mínimamente aceptable, el trabajo de los expertos no encerraría excesivas dificultades para ellos.
Las pruebas del cráneo serían determinantes, manifestó ayer Miguel Botella. Del mismo modo que cada persona dispone de una huella dactilar diferente, no hay dos cráneos que sean iguales.
Botella se sabe de memoria las características del cráneo de Lorca: tamaño generoso, frente ancha, ojos ligeramente hundidos, pómulos anchos que se estrechan a medida que descienden.
Hay un detalle también determinante: de Lorca existe una ingente cantidad de fotografías tomadas desde muchos ángulos, con lo cual hay multitud de referencias con las que comparar los restos que se puedan encontrar, según las explicaciones dadas por Miguel Botella a este periódico.
Centro de referencia
El laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada, que es un centro de referencia mundial en su disciplina, cuenta con tecnología sobrada para llevar a cabo una tarea de identificación de este tipo. En especial goza de un láser tridimensional que permite hacer un escáner perfecto del cráneo y comparar varios millones de puntos simultáneamente.
En esas condiciones, concluyó Miguel Botella, el grado de posible éxito en la identificación es de un 95% o incluso más. Y por si quedaran dudas, siempre se haría posteriormente la prueba de ADN, cuya realización no reviste dificultades ya que hay muchos familiares del poeta vivos.
Además, identificación de las otras personas que podrían encontrarse en la fosa tampoco revestiría dificultades singulares. Hay constancia fehaciente de que el maestro de Pulianas Dióscoro Galindo tenía amputada parte de una pierna, y esa pista es determinante.
Del banderillero Francisco Galadí se sabe que era alto y delgado, según todos los testimonios de la familia. Y además, hay fotografías de Galadí vestido de torero en una capea, con lo cual la foto de su cabeza serviría de perfecta referencia para comparar.
Del cuarto fusilado, el también banderillero Juan Arcoyas, amigo personal de Galadí y detenido a la vez que éste en 1936 antes de ser ejecutado, se sabe que era bajo y rechoncho.
Con todos estos antecedentes, la conclusión de Botella es la de que el trabajo podría realizarse con una elevada garantía de éxito, salvo que los restos estuvieran muy mal conservados.