El lunes, día 12, profesores y alumnos impartirán y asistirán a catorce seminarios en la plaza Bib-Rambla. La Universidad de Granada (UGR) sale a la calle para protestar contra los recortes. Las clases comenzarán en la céntrica plaza granadina partir de las 13.00 horas.
El motivo de la acción, que la continuidad a las protestas del inicio de curso, según explican los organizadores se fundamenta en que «la universidad pública española está sufriendo unos severos recortes que, lejos de orientarse a una mayor eficiencia, están mermando la calidad de la enseñanza y la investigación al tiempo que segregan el acceso a las mismas: Incremento brutal de tasas para el alumnado, reducción de becas, aumento de la dedicación docente del profesorado, pérdida de derechos laborales en el personal de administración y servicios, reducción de plantilla y congelación de promociones laborales… Esta política se extiende a otros ámbitos vitales como la sanidad o la cobertura social».
Asimismo, denuncian que «ante esto, la Universidad de Granada no puede quedar impasible. Pacíficamente debemos hacer que nuestros políticos nos escuchen, que entiendan que la educación pública es un pilar fundamental de nuestra sociedad y lo más digno que debemos salvaguardar. La mejor forma de expresar ese malestar es haciendo lo que mejor sabemos hacer: educar. Para ello, la universidad se va a la calle, no porque nos quieran echar, sino porque queremos sensibilizar a la sociedad de una manera simpática y original sobre el ataque que estamos sufriendo».
La jornada tendrá un programa en el que se impartirán 14 seminarios con temáticas relacionadas con Educación, Ciencias Económicas, Ciencias de la Salud, Trabajo Social, Traducción e Interpretación, Bellas Artes, Ciencias Políticas… La idea en definitiva es que «la universidad reflexione desde distintos ángulos sobre el efecto de los recortes, más allá incluso de los sufridos en educación».
La elección de la plaza Bib-Rambla es porque «además de ser un espacio céntrico, administrativamente neutral y cercano a la sociedad, sin duda, la plaza tiene una interesante analogía histórica. En efecto, allí el Cardenal Cisneros mandó quemar los manuscritos de la Madraza (la universidad nazarí) en 1500. Con esto se pretendía dificultar el acceso del pueblo llano a la cultura como va a pasar ahora con las subidas de tasas universitarias».