Un grupo de investigación de la UGR utiliza fibras prebióticas para combatir el síndrome metabólico
El grupo de investigación de Farmacología de Productos Naturales de la Universidad de Granada (UGR) ha demostrado que la adición de determinadas fibras prebióticas, unas sustancias que estimulan el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas para la flora intestinal, a la dieta mejoran los síntomas del síndrome metabólico (SM).
Según informó ayer Andalucía Innova, el programa de divulgación científica de la Junta, este estudio incide en el SM, una enfermedad caracterizada por la obesidad abdominal unida a dolencias cardiovasculares, dislipemia o diabetes, y que supone, además, un trastorno habitual, especialmente entre los varones.
Los primeros resultados de este estudio, calificado de excelencia e incentivado con 146.527 euros por la consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, se han publicado ya en las revistas especializadas \’Biochemical pharmacology\’ y \’Clinical nutrition\’.
Beneficios para el hígado
El responsable de este estudio, Antonio Zarzuelo, explicó que la fibra, habitual en frutas, verduras y legumbres, se hincha en contacto con elementos líquidos, y produce una sensación de saciedad en el individuo y crea en su intestino «una especie de malla que retiene la glucosa y las grasas, y evitan que se absorban».
En este marco, este grupo de expertos pretende incluir el prebiótico en un alimento funcional, por lo que buscan «otras sustancias que unidas al prebiótico funcionen contra el SM», comenta Zarzuelo que explica que «el objetivo es asociar la sustancia prebiótica con probióticos, que son microorganismos vivos que se adicionan a un alimento que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos, que ayudarán a que la fermentación sea más rápida y a mejorar la efectividad del producto».
Para Zarzuelo, esta sustancia prebiótica tendría como objetivo constituir un alimento funcional, pero «nunca un fármaco». El investigador insistió en que los efectos positivos del prebiótico unido a un alimento «serán mayores, ya que sumará los beneficios de estas sustancias a la de una dieta saludable».
Así, Zarzuelo apuntó como alimento funcional a aquellos que contienen \’omega 3\’ y recordó que desde hace varios años su grupo mantiene una «estrecha relación» con la empresa Puleva Biotech, en la que colaboran en la búsqueda de alimentos funcionales útiles en patologías como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa o la obesidad.