EDITORIAL PRENSA ASTURIANA Director: Isidoro Nicieza
ECONOMÍA Y LABORAL
La presión fiscal de los ayuntamientos asturianos, por debajo de la media
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Un estudio constata que el impacto de los impuestos locales es moderado, aunque Oviedo está entre los diez grandes concejos del país donde más se paga
Oviedo, L. GANCEDO
Los ayuntamientos asturianos, por lo general, aprietan con los impuestos menos que los de otras comunidades autónomas. Una investigación dirigida desde la Universidad de Málaga sobre los 500 municipios españoles con más población ha determinado que la presión fiscal de los concejos del Principado es de las más moderadas. Ocurre así, según ese trabajo, a pesar de que Oviedo figura entre las diez grandes ciudades del país donde la hacienda local recauda más dinero por habitante.
Daniel Carrasco, catedrático de la Facultad de Económicas de Málaga, y dos profesores titulares de la Universidad de Granada firman un trabajo que se ha centrado en la elaboración de un indicador de presión fiscal de los ayuntamientos. El camino elegido ha sido poner en relación los ingresos fiscales de cada Ayuntamiento y su población, utilizando para ello las liquidaciones presupuestarias del período comprendido entre 2001 y 2004. Y se toma en consideración todo lo recaudado por tributos directos (IBI, «viñeta», plusvalías, IAE) e indirectos (impuestos sobre construcciones, instalaciones y obras, entre otros posibles).
El balance para el caso de Asturias es el siguiente: la presión fiscal media equivale a algo menos de 130 euros por habitante y año y es inferior a las de otras trece comunidades autónomas; ahora bien, el indicador asturiano oscila entre los 117 euros de los municipios muy pequeños y los casi 274 que, como media, presentan los mayores.
Los investigadores coordinados por Daniel Carrasco clasifican medio millar de municipios de mayor a menor presión fiscal. Y en ese ranking los principales ayuntamientos asturianos están fuera de los primeros lugares, encabezados por la gaditana San Roque y la catalana Salou, a la que sigue una larga relación de territorios con gran actividad turística. ¿Por qué es así? «Responde a la existencia de una importante población flotante que, si bien paga impuestos, no se encuentra empadronada en el municipio, lo que hace que el indicador se dispare».
No parece del perfil de los principales municipios asturianos. Entre ellos, Oviedo es el concejo al que el estudio asigna mayor presión fiscal (321 euros), muy por delante de Gijón (226), Siero (212), Avilés (204), Langreo (132) y Mieres (124).
La capital asturiana ocupa la posición 128.ª entre los 500 ayuntamientos analizados. Pero, según el mismo estudio, escala hasta los primeros puestos cuando la clasificación se refiere, de manera exclusiva, a los municipios considerados muy grandes (con más de 250.000 habitantes o capitales). En ese ranking (ver cuadro junto a estas líneas), Oviedo aparece como la novena población con el indicador de presión fiscal más elevado, por delante de grandes urbes como Madrid, Bilbao o Valencia. Gijón figura en el puesto 46.º en esa misma clasificación.
El informe de los profesores universitarios andaluces abunda en que la presión fiscal de los ayuntamientos, calculada como ingresos fiscales por habitante, está a menudo influida también por la actividad económica y el paro -la recaudación es mayor donde es más intensa esa actividad y menor el desempleo-, por la población y su envejecimiento -la presión fiscal suele ser más baja en los municipios envejecidos-, o por la situación financiera de las arcas locales.
Asturias es, añade el mismo estudio, uno de los territorios donde todas esas variables tienen influencia en los resultados del indicador de presión fiscal, que también guarda relación con el impacto recaudatorio de los grandes impuestos locales. Según otra información de la Dirección General del Catastro (Ministerio de Economía y Hacienda), la liquidación anual del Ayuntamiento de Oviedo por el impuesto de bienes inmuebles (IBI, antigua contribución urbana) fue en 2004 de 35,6 millones de euros, un 24,9% superior a la de Gijón, y el recibo medio se acercó a los 215 euros.
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