Más de 20 campus ofertan ‘cursos cero´ para enseñar a los estudiantes primerizos competencias básicas, un ‘club´ en el que aún no está la institución granadina.
Los datos son demoledores e igualmente preocupantes: Algunas carreras de Humanidades de la Universidad de Granada (UGR) tenían en el ejercicio 2006- 2007 una tasa de abandono en el primer curso superior al 40%, una tónica que se mantuvo durante el pasado año. El primer curso universitario resulta un muro infranqueable para gran parte de los alumnos que acceden a la UGR y que están acostumbrados a exigencias menores y propias de la Enseñanza Secundaria y del Bachillerato. El problema, en cualquier caso, no sólo afecta a la institución granadina, sino que es común entre los campus españoles.
Precisamente por ello más de veinte centros universitarios del país ya han puesto en marcha los llamados ‘cursos cero´, un ciclo corto de clases que se convocan en septiembre para los estudiantes primerizos y cuyo objetivo es que se habitúen al ritmo universitario. La UGR, de momento, no ha puesto en marcha esta iniciativa que, precisamente, es una de las reivindicaciones de los alumnos del campus granadino.
“Cuando llevas apenas dos mesas en la universidad y te empiezan a soltar normas, artículos y todo tipo de lenguaje jurídico que no entiendes aunque repases cien veces los libros te sientes totalmente perdido. Muchos, entonces, tienen la tentación de dejar de acudir a unas clases que no comprenden y se dejan llevar por la libertad que hay en la universidad: Acuden a la cafetería o quedan con los amigos”, reconoció el pasado jueves Ángel Martínez, estudiante de tercero de Derecho que, como tantos otros, habla por experiencia propia.
Él también estuvo a punto de abandonar tras el primer curso. “En junio me quedaron cuatro asignaturas. Fue el peor verano de mi vida”, afirmó. La mayor parte de los alumnos que durante estos días se aplican en las bibliotecas universitarias para aprobar alguna asignatura pendiente para septiembre coinciden en que el cambio del instituto a la facultad es “demasiado brusco”, y que no estaría mal que la UGR organizase algún tipo de curso corto en septiembre para poner al día competencias básicas en materias como Matemáticas, Lengua o Física.
“Seguro que tendría éxito”, aseguró Carlos, que confesó haber terminado primero de Farmacia “con más pena que gloria”. La Universidad de Alcalá de Henares fue pionera hace más de un lustro en la puesta en marcha de los ‘cursos cero´. Su éxito provocó que más de veinte universidades españolas secundasen la idea, entre ellas la Complutense de Madrid, la Autónoma de Barcelona, la de Salamanca o la de Santiago de Compostela. Se trata de ciclos que imparten los propios docentes universitarios y que apenas duran dos o tres semanas.
Su matrícula es gratuita o, en el peor de los casos, no supera los 70 euros. Incluso en algunos centros sirven para convalidar asignaturas de libre configuración. Así se incentiva a los alumnos a realizarlos. En los campus que ya los ofertan pueden inscribirse en esta iniciativa todos aquellos que se hayan matriculado de primer curso. Quienes los imparten aseguran que no se trata tanto de avanzar contenidos, sino de reforzar los conocimientos que supuestamente se han adquirido en el Bachillerato y gracias a los cuáles se ha podido superar la prueba de selectividad.
En Granada más de un 90% de los jóvenes que se presentaron en junio a la prueba de acceso universitaria lograron superarla, algo que contrasta con la elevada tasa de fracaso escolar que año tras año se registra en el primer curso. Y, lo más importante, los profesores confirman que esta preparación previa surte efectos y que disminuye el fracaso académico.
La UGR, según fuentes consultadas, aún se lo está pensando y tiene que analizar su viabilidad, aunque reconoce al menos que el proyecto es interesante. Los alumnos que este verano penan en las bibliotecas lo tienen claro, cualquier ayuda para llegar a la universidad con garantías es bien recibida.
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