Árboles arrancados al paso del metro serán plantados junto al Ecoparque Norte
El recorrido del tranvía contará con 4.500 ejemplares, 2.600 nuevos, cuando concluya la urbanización de los tramos.
P.E. Unos 700 árboles, arrancados al paso de las obras del metro, formarán parte de un espacio natural de tres hectáreas y media junto al polígono industrial El Florío. Así lo rubricaron ayer el Ayuntamiento de Granada y Ferrocarriles Andaluces en un convenio por el que la empresa que construye el tranvía ligero se compromete a emplazar los ejemplares en los terrenos adyacentes al Ecoparque Norte. La iniciativa supone “dar una segunda vida” a los árboles afectados por obras, manifestó la concejal de Medio Ambiente, María Dolores de la Torre.
Estos cientos de granados, arces y melias serán reubicados en un nuevo espacio natural donde el municipio tiene previsto desarrollar programas de formación y concienciación en el cuidado de especies vegetales. El ya conocido como ‘metroparque’ será gestionado por una comisión mixta encargada de trasplantar y mantener los ejemplares durante el primer año. Pasado ese tiempo el parque pasará a ser responsabilidad del Consistorio.
El proyecto incluye una cafetería, un aulario y un lugar reservado a los vagones del antiguo tranvía de Sierra Nevada, una vez sean rehabilitados. Talarán 200.El director del proyecto metropolitano de Granada, Francisco Espinosa, apuntó que a lo largo del recorrido del metro –desde Albolote hasta Armilla– existen unos 2.040 árboles.
De éstos, entre 500 y 700 formarán parte del nuevo parque y alrededor de 200 serán inevitablemente talados por motivos de tamaño o estado de salud, aunque “tratamos de preservar el mayor número de plantas”, dijo Espinosa.
Ferrocarriles Andaluces plantará 2.600 ejemplares nuevos conforme urbanice los tramos del metro, que contará con un total de 4.500 unidades en todo recorrido. Antes de comenzar las obras del metro, la constructora elaboró un informe de las especies vegetales existentes en cada tramo.
Más tarde, un comité de expertos medioambientales, con la colaboración y asesoría del Departamento de Botánica de la Universidad de Granada, evaluó el estado de salud de cada ejemplar y si serían talados o trasplantados.