– La Facultad de Trabajo, en estado higiénico deplorable
El Gabinete de Prevención y Calidad de la UGR alerta de las pésimas condiciones de las dependencias universitarias por la presencia de okupas, que ayer cumplieron 21 días de encierro.
Lo que para algunos podía ser una simple ‘travesura´ sin relevancia de grupos de estudiantes ‘antisistema´ se ha convertido, veinte días después, en un quebradero de cabeza que incluso quita horas de sueño a más de un responsable universitario. Las consecuencias de la ya famosa ‘okupación´ de una clase de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Granada (UGR) por parte de grupos de jóvenes ‘antisistema´ se ha agravado con el paso de los días. No sólo se está viendo afectada la labor académica sino que, además, el hacinamiento está provocando una falta de higiene preocupante, según alertaron los responsables de la facultad.
El Gabinete de Prevención y Calidad de la UGR supervisó en la mañana de ayer las dependencias y sus conclusiones no dejan lugar a las dudas: Las condiciones higiénicas son “deplorables”. El encierro, en cualquier caso, parece tocar a su fin. Jóvenes participantes en este movimiento de protesta contra el Plan de Bolonia aseguraron al cierre de esta edición que el encierro probablemente concluiría durante la pasada madrugada, una vez que los jóvenes se reunieron con representantes de la UGR para llegar a un acuerdo.
La noticia supondría una alegría para la Universidad, que consideraba que el desalojo de la facultad no debía demorarse más allá del próximo viernes, ya que los exámenes finales en Ciencias del Trabajo comienzan el 9 de junio, según confirmó el decano del centro, Antonio Delgado. La UGR necesita que el edificio esté vacío al menos un día “para poder desinfectar la primera planta del edificio”. El decano recalcó que la ocupación debería acabar esta semana, puesto que “no sólo los estudiantes de la facultad comienzan sus exámenes finales el próximo lunes, sino que, además, el centro debe acoger las pruebas de selectividad unos días después”.
Sala de estudio. La seguridad de profesores, alumnos y personal de Ciencias del Trabajo es, de momento, lo que más preocupa a la UGR. El decano afirmó que algunos jóvenes incluso ocuparon el pasado fin de semana la sala de estudios de la facultad,en la que decenas de alumnos preparaban los exámenes.
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