– Los ´okupas´ de Trabajo dicen que el aula es suya y mantienen el encierro
La UGR se muestra dispuesta a ofrecer a los jóvenes unas dependencias para sus actividades en otra facultad, pero aún no han llegado a un acuerdo.
La ‘pesadilla´ continua para los profesores, alumnos y personal de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Granada (UGR). Los jóvenes ‘antisistema´ que desde mediados de mayo se apoderaron del aula 03 continuaron durante la tarde de ayer su encierro pese a que en la madrugada del lunes al martes anunciaron el desalojo de la clase en la que han comido y dormido desde hace 21 días. El órdago que han lanzado a la UGR no parece tener fácil solución a corto plazo: aseguran que el aula es suya y no tienen ninguna obligación de abandonarla.
Representantes del Vicerrectorado de Estudiantes mantuvieron el lunes por la tarde un acuerdo con los ‘okupas´ que parecía poner fin al encierro. Ambas partes acordaron que los jóvenes dejarían el encierro a cambio de que la Universidad les buscase tanto a ellos como al resto de estudiantes que lo solicitasen unas dependencias en otras facultades en las que pudiese realizar sus talleres y actividades. Los jóvenes, de hecho, abandonaron de madrugada la Facultad de Ciencias del Trabajo, pero, para sorpresa de los responsables universitarios, volvieron en la tarde de ayer al aula 03.
Aseguraron que no se moverían de allí porque es “suya” y que sólo se trasladarán cuando la UGR les garantice una clase en otra facultad. Lo cierto es que la falta de solución del conflicto preocupa cada día más a la UGR. Tan sólo quedan cinco días para que Ciencias del Trabajo se llene de alumnos dispuestos a comenzar los exámenes finales y el centro presenta unas condiciones higiénicas deplorables, según alertó el lunes el Gabinete de Prevención y Calidad de la institución tras una evaluación.
La plaga de garrapatas se ha convertido en un serio problema de salud que exige “una solución inmediata”, según explicó ayer el decano de la facultad, Antonio Delgado. La UGR, de hecho, tenía previsto contactar de forma inmediata con una empresa de desinfección una vez que se había pactado el desalojo, pero la vuelta de los jóvenes ‘antisistema´ ha trastocado los planes. Empecé a sospechar que el encierro no había concluido cuando acudí a la clase por la mañana y comprobé que, pese a que estaba vacía, los colchones y el resto de enseres seguían allí”, confesó Delgado. Los exámenes están a la vuelta de la esquina, por lo que para la Universidad se trata ya de una negociación contrarreloj.
El Vicerrectorado de Estudiantes, de hecho, prolongó los contactos con los ‘okupas´ en la tarde de ayer para desbloquear la situación. Fuentes universitarias señalaron que “al menos los jóvenes se han comprometido a no seguir durmiendo en Ciencias del Trabajo, una circunstancia que hasta ahora obligaba a mantener las puertas de la Facultad abiertas durante todas las noches”. El personal del centro, sin embargo, no era tan optimista: “Veremos a ver si lo cumplen”.
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