– Medicina busca relevo parasu plantilla en los hospitales
Los años no perdonan, ni siquiera a los docentes del que posiblemente sea el centro más prestigioso de la UGR, la Facultad de Medicina. Por ello busca ´savia nueva´ en los hospitales granadinos.
La Facultad de Medicina de la Universidad de Granada (UGR) debe afrontar un ´plan renove´ más pronto que tarde. Su actual plantilla de profesores colecciona títulos, reconocimientos y prestigio, pero, entre tanta magnificencia, también hay una circunstancia que se puede convertir en problema a medio plazo: la excesiva veteranía del plantel docente. El problema no es ningún secreto. Lo reconoce el actual decano, Indalecio Sánchez-Montesinos, igual que lo hacía antes su antecesor, José María Peinado. Nadie duda de la calidad de los actuales profesores, pero a muchos les llegará la hora de la jubilación en los próximos años y no hay un relevo generacional preparado. La facultad, ante esta situación, está decidida a ´lanzar´sus redes en los hospitales granadinos, consciente de que son el mejor vivero de profesores que puede tener este centro de la UGR.
Si uno observa nuestra plantilla docente notará que hay un salto entre los profesores que superan los 50 años y los que no llegan a los 35. Es algo que debemos solucionar de cara al futuro, destacó Sánchez-Montesinos. El decano está convencido de que la mejor forma de rellenar dicho ´hueco´ es ofrecer condiciones satisfactorias a los médicos de prestigio que trabajan en los hospitales de la provincia con el objetivo de que se dediquen a la docencia o compaginen su labor en los centros sanitarios con las clases en la Facultad de Medicina.
Pocos candidatos. Lo malo es que cada vez hay menos médicos dispuestos a entrar en las universidades, entre otras cosas porque consideran que las condiciones están siendo poco atractivas y no se incentiva la carrera médica del profesor. Así lo cree al menos el ex decano de esta facultad, José María Peinado. Considero que hasta ahora se han dado pocas facilidades para que los profesionales se vinculen a la docencia. Se dice que la veteranía es un grado, pero, como se ve en este caso, también puede ser el origen de un problema futuro. Por ello, la Facultad de Medicina, aplicándose aquello de que más vale prevenir que curar, se ha puesto manos a la obra para rejuvenecer su profesorado.