Diez Colombo de Génova se someten al test de ADN
La Universidad de Pavía tiene un presunto pedazo de hueso de Colón, procedente de Santo Domingo, pero no participa en el proyecto
MARÍA-PAZ LÓPEZ – 03/02/2006
ROMA
La rama italiana de la investigación en busca de los orígenes de Cristóbal Colón por la vía del ADN se ha puesto en marcha, después de que en los últimos meses más de 120 hombres catalanes apellidados Colom accediesen a hacerse pruebas a la caza de una posible ascendencia catalana del descubridor de América. Una decena de genoveses – área hasta ahora comúnmente aceptada como cuna del navegante- que se apellidan Colombo han respondido ya a la petición de la Universidad de Roma Tor Vergata, que colabora con la Universidad de Granada en este proyecto de ubicar el nacimiento de Colón, en italiano Cristoforo Colombo.
Hemos enviado cartas a las 250 familias Colombo de la región de Liguria, que viven en Génova, Savona e Imperia, pidiendo que un solo varón por familia dé una muestra de saliva, explica Olga Rickards, directora del Centro de Antropología Molecular para el Estudio del ADN Antiguo, del Departamento de Biología de Tor Vergata. Las cartas fueron expedidas en Roma el viernes 18 de enero, e incluían un bastoncillo de algodón e instrucciones para tomarse la muestra, y un sobre franqueado para la respuesta.
Análisis en Tor Vergata
Hasta ahora han respondido unos diez hombres, algunos muy contentos, como se ve por los correos electrónicos que nos han enviado, y por las llamadas, resume la antropóloga romana Rickards, a quien no le quita el sueño la posibilidad de que las pesquisas arrojen un resultado que desitalianice al navegante. Algunos estudiosos me han dado a entender que ven ridícula esta investigación, porque consideran probado el origen genovés por vía documental – dice Rickards-. Yo estoy convencida de que Colón, como le llaman los españoles, era genovés, pero la investigación científica debe estar por encima de prejuicios, y estas pruebas podrían justamente reconfirmar ese origen.
José Antonio Lorente, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, y alma del proyecto, confía en tener los resultados en mayo, para presentarlos en Valladolid en las celebraciones del quinto centenario de la muerte de Colón. Además de los equipos de Granada y Roma Tor Vergata, participan en los análisis las universidades de Barcelona y Santiago de Compostela, el Instituto Max Planck (Alemania) y el Laboratorio Orchid Cellmark de Dallas .
Se trata, como adelantó La Vanguardia,de comparar elADN de catalanes, mallorquines, valencianos, roselloneses y ligures apellidados Colom, Colomb, Coulomb o Colombo – tienen que ser hombres, pues hay que analizar el cromosoma Y, único que los varones heredan sólo por vía paterna- con el del hijo del navegante, Hernando, sepultado en la catedral de Sevilla, y sobre cuya identidad no hay duda. Sobre el cadáver de Cristóbal Colón existe un contencioso entre España y la República Dominicana, en el que una mayoría de estudiosos se inclina por la tesis española.
Los despojos del navegante, fallecido en Valladolid en 1506, viajaron mucho: de allí fueron a Sevilla, y a mitad del XVI, a Santo Domingo. Más tarde fueron llevados a Cuba, para regresar a España en 1898, y ser sepultados en Sevilla. Poco antes, en 1877, unos albañiles hallaron en la catedral de Santo Domingo una caja con presuntos restos de Colón. Según la tesis dominicana, los españoles se confundieron de cadáver en el traslado a Cuba, y el trasladado fue su hermano Diego.
En la Universidad de Pavía se custodia un pedacito de los presuntos restos dominicanos de Colón, por lo que la institución fue invitada oficiosamente a participar en el proyecto. Para analizar el ADN del fragmento de hueso, habría que destruirlo, y la Universidad de Pavía ha decidido no hacerlo, explica Carlo Alberto Redi, biólogo y genetista de dicha universidad. Para Redi, el resultado de una investigación sobre el origen de Colón basada en el ADN funcionaría si el cuadro histórico del que disponemos fuera limpio, pero hay demasiada ambigüedad en ese pasado. Con todo, recuerda, son los españoles los que cuestionan la tesis de que Colón era genovés, por orgullo nacional; si la investigación concluyera que Colón no era italiano, sería una bomba en Italia, aunque, insisto, dadas las incertidumbres sobre los esqueletos indagados, no creo que de esta investigación surjan certezas.
El pedacito de hueso conservado en la biblioteca de la Universidad de Pavía, de tamaño equivalente a una moneda de cinco céntimos, y procedente probablemente del fémur o de la tibia, fue enviado desde Santo Domingo en 1880, a petición de la universidad paviana, donde habría estudiado Colón, según un manuscrito perdido de su hijo Hernando. El análisis del ADN destruiría este hueso tan pequeño, por lo que lo lógico sería hacerlo usando los presuntos restos que están en Santo Domingo – sostiene Anna Maria Campanini, hasta diciembre directora de la biblioteca-. Pero las autoridades dominicanas no se han mostrado sensibles al respecto. La comparación entre el ADN de los Colom-Colombo actuales y su ilustrísimo posible antepasado se hará a través del vástago Hernando.