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Los pequeños roedores favorecen la formación de matorrales en España

Los pequeños roedores favorecen la formación de matorrales en España

Tras dos años de estudio en cinco paisajes degradados del Parque Nacional de Sierra Nevada (Granada), los cientí­ficos han determinado por primera vez que los ratones de campo consumen sobre todo las semillas de encinas y pinos, lo que provoca una degradación de los hábitats, y la extensión de matorrales en los bosques.

Los árboles de los bosques, como las encinas, serbales o pinos, tienen predadores inesperados que impiden su expansión por las montañas. En el 98,5% de los casos son ratones de campo y otros roedores que se comen una elevada proporción de las semillas que han sido dispersadas antes de que lleguen a germinar.

«Si la elección de las semillas que ingieren no es al azar, es decir, consumen con mayor frecuencia las semillas de una determinada especie, esto se traducirá en una mayor emergencia de plántulas de aquellas especies que sean menos consumidas, con lo que se podrí­a alterar la estructura de la comunidad vegetal», señala a SINC Luis Matí­as, autor principal del trabajo e investigador del Grupo de Investigación de Ecologí­a Terrestre en la Universidad de Granada.

Entre 2004 y 2005, el equipo de investigación expuso semillas de seis especies a los depredadores, y analizó el número que habí­a sido consumido. «Unas especies eran depredadas en una mayor proporción que otras, y este patrón de selección se mantuvo entre los diferentes hábitats y durante los dos años de estudio», apunta Matí­as.

La novedosa investigación, publicada recientemente en Plant Ecology, demuestra que este fenómeno es constante en el tiempo, en diferentes paisajes y hábitats. Así­, según los investigadores, «las especies que sufren una mayor tasa de depredación son las especies arbóreas dominantes (pino, encina y serbal), mientras que las especies de matorral presentan un consumo mucho menor».

Semillas de pinos y encinas, la comida preferida

Los roedores prefieren las encinas (Quercus ilex), que consumen en un 77,4%, los pinos (Pinus sylvestris), en un 73,3%, y los serbales (Sorbus aria), en un 69,2%. Los ratones prefieren las semillas de estos árboles a las de los matorrales, por los componentes de las semillas, como la de la encina que contiene un alto porcentaje de lí­pidos.

Al consumir menos semillas de los matorrales, los roedores favorecen la formación de una estructura vegetal dominada por matorrales (matorralización). «Curiosamente, es bajo estos matorrales donde los roedores son más abundantes, ya que encuentran alimento y refugio frente a sus depredadores», aclara el cientí­fico. Es decir, que los depredadores de semillas favorecen el hábitat que les es más propicio.

Sin embargo, los cientí­ficos concluyen que se requieren experimentos más largos porque «los usos del suelo y la selección de alimentos de los roedores puede variar de año en año, según la disponibilidad de recursos alimentarios, la abundancia de roedores y sus predadores, y las condiciones climáticas».
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